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Alejandro Balde vuelve a aparecer en el mercado, vinculado al Manchester United, pero dentro del vestuario del Barça la posibilidad de perderlo genera rechazo. El lateral no ha vivido una pretemporada sencilla por sus problemas físicos y la llegada de João Cancelo aumenta la competencia, aunque sigue siendo considerado una pieza con enorme recorrido, velocidad y capacidad para romper líneas.

Lamine Yamal y Raphinha están entre los futbolistas que no quieren otra salida. Ambos entienden que Balde ofrece algo difícil de encontrar: profundidad por la izquierda, capacidad para ganar metros sin necesitar demasiados toques y una amenaza que obliga al rival a abrirse. Su presencia permite que los atacantes reciban con más espacios y evita que todo el peso ofensivo recaiga sobre la derecha.

El United ya ha llamado por Balde

El United ya ha realizado contactos con el entorno del jugador para conocer si estaría dispuesto a escuchar una propuesta. La respuesta inicial no invita al optimismo inglés. Balde está feliz en el Barça y no contempla marcharse, mientras el club tampoco lo tiene colocado en el mercado. Solo una oferta acompañada de una petición expresa del futbolista podría modificar el escenario.

Alejandro Balde

Dentro del vestuario creen que venderlo ahora sería arriesgado. Cancelo puede actuar en la izquierda, pero ofrece un perfil distinto y tampoco representa una solución de futuro. Balde, en cambio, tiene margen para recuperar su mejor versión y convertirse en uno de los laterales más desequilibrantes de Europa si consigue continuidad física durante la temporada.

Lamine y Raphinha no quieren perderlo

Lamine valora lo que genera Balde aunque jueguen en bandas opuestas. Cuando el lateral rompe por izquierda, el rival debe desplazar ayudas y deja más situaciones de uno contra uno en el otro costado. Raphinha conoce su capacidad para atacar espacios y considera que perder otra pieza rápida reduciría las alternativas de un equipo que pretende competir por todos los títulos.

El Barça necesita ingresos y sabe que la Premier puede presentar cifras difíciles de ignorar, pero el vestuario pide frenar la operación. Balde tampoco quiere salir, por lo que todas las partes deportivas apuntan en la misma dirección. Flick tendrá que gestionar la competencia con Cancelo y exigirle recuperar su nivel, pero venderlo significaría renunciar demasiado pronto a un lateral formado en casa y joven. Lamine y Raphinha lideran una postura compartida, de modo que antes de aceptar una oferta del United, el club debe preguntarse si puede encontrar en el mercado a alguien mejor sin gastar todavía más dinero.