Pierre-Emerick Aubameyang está viviendo una segunda (o tercera o cuarta) juventud en el Deportivo y su rendimiento ya provoca cierta nostalgia dentro del Barça. A sus 37 años, el delantero está demostrando que todavía conserva velocidad, instinto y una capacidad para encontrar el gol que pocos nueves de LaLiga pueden igualar. Pedri, que compartió vestuario con él y conoce perfectamente lo que podía aportar, es uno de los que más lamenta que el club no encontrara la manera de mantenerlo.
Su impacto en el Deportivo ha sido inmediato. Aubameyang no necesita participar constantemente en la construcción para ser decisivo, ya que vive pendiente del espacio, ataca la espalda de los centrales y sigue manteniendo esa facilidad para aparecer donde cae el último balón. En un Barça que lleva tiempo buscando un delantero centro, verlo destacar de nuevo genera inevitablemente comparaciones.
Aubameyang demuestra que la edad era secundaria
Cuando abandonó el Barça, la sensación era que su etapa al máximo nivel empezaba a acercarse al final. Sin embargo, el paso del tiempo no ha eliminado aquello que siempre hizo especial al gabonés. Puede haber perdido esa punta de explosividad, pero compensa con experiencia, olfato y una enorme capacidad para interpretar el área.

El Deportivo está aprovechándolo de la mejor manera. No le pide que sea un delantero que participe en todas las fases, sino que aparezca donde realmente marca diferencias. Allí Aubameyang vuelve a sentirse importante y está respondiendo con actuaciones que lo colocan entre los nueves más destacados del campeonato.
Pedri sabe cuánto habría ayudado al Barça
Pedri recuerda además que Aubameyang encajó desde el primer momento en el vestuario azulgrana. Era un futbolista querido, con buena relación con los jóvenes y capaz de aportar goles sin generar conflictos alrededor de su protagonismo. Su salida respondió a otras necesidades, pero deportivamente cada vez parece más difícil justificarla viendo su nivel actual.
La comparación resulta todavía más incómoda porque el Barça continúa buscando un nueve top y estudia realizar una inversión enorme para conseguirlo. Aubameyang, mientras tanto, demuestra en el Deportivo que todavía podía ofrecer soluciones inmediatas. Con 37 años, su carrera parecía encaminada hacia un papel secundario, pero ha ocurrido exactamente lo contrario. Si mantiene este rendimiento, Pedri no será el único dentro del Barça que piense lo mismo: dejarlo escapar pudo ser uno de los mayores errores de planificación de los últimos años.