Después de unos meses para alegar y revisar todo el caso, Gerard Piqué no ha podido anular la durísima sanción recibida por su inapropiada conducta durante un partido del FC Andorra. El máximo propietario del club andorrano, ahora mismo en la zona comprometida de la Segunda División española, tuvo una actitud impropia durante un partido entre el Andorra y el Albacete del pasado mes de mayo. Esto le comportó una suspensión y también la inhabilitación, ahora ratificadas por el TAD, y que Piqué ya ha cumplido.
Gerard Piqué, sancionado por su comportamiento
Fue después de uno de los últimos partidos de la temporada pasada en LaLiga Hypermotion. El conjunto andorrano, jugando en casa, recibía al Albacete en un partido de la zona media de la tabla. Pero aquel duelo, muy igualado sobre el césped, se fue calentando por una actuación arbitral que se consideró como provocadora por parte del Andorra. Un gol del Albacete en el tramo final del duelo acabó dando los tres puntos al conjunto visitante, y Gerard Piqué estalló tras el pitido final.
El propietario del Andorra bajó a pie de césped para quejarse al árbitro Ena Wolf, que relató los hechos en el acta arbitral: "D. Gerard Piqué Bernabéu se dirigió a gritos hacia mi persona en actitud amenazadora, persiguiéndome a escasos centímetros de mi cara y a lo largo del túnel hasta la entrada del vestuario arbitral, protestando y haciendo objeciones sobre mi actuación. Justo al entrar en el vestuario, D. Gerard Piqué Bernabéu se dirigió gritando en los siguientes términos: '¡Ahora, si queréis, ponedlo en el acta!'". Una actitud beligerante que fue catalogada como violencia leve, pero la cosa no acabó aquí y la batalla dialéctica siguió en el parking, cuando el conjunto arbitral se disponía a marcharse del estadio.
Al final, el Comité de Disciplina de la RFEF suspendió a Piqué con seis partidos y una inhabilitación de dos meses. Una sentencia importante, pero no la única, ya que también se vieron sancionados Jaume Nogués, director general y deportivo del FC Andorra, Ferran Vilaseca, el presidente, y Cristian Lanzarote, el delegado del equipo.
El TAD ratifica el castigo
Y tras unos meses más de incertidumbre por saber cómo acabaría el caso después de que el Andorra recurriera contra la decisión al TAD (Tribunal Administrativo del Deporte), ya ha llegado la decisión final. Y se han ratificado las sanciones del Comité de Apelación y del Comité de Disciplina de la RFEF. Así pues, Gerard Piqué deberá cumplir seis partidos de suspensión y dos meses de inhabilitación por los incidentes de este partido disputado el pasado 1 de mayo.
Una decisión final que pone de relieve la mala actitud de Piqué y su falta de profesionalidad. Además, también se mantienen las sanciones a Jaume Nogués y Cristian Lanzarote, pero anula las acusaciones y la sanción impuesta al presidente Ferran Vilaseca. Pero este proceso se ha demorado tanto en el tiempo, que Gerard Piqué ya ha cumplido la sanción.
