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Parece mentira cómo la situación, tanto deportiva como estamental, de un club puede cambiar en tan solo cinco años. Aquel Barça estaba hundido en una mala dinámica, propiciada por la traumática salida de Leo Messi ese mismo verano, y se colocaba noveno en la Liga. El duro golpe que supuso caer contra el Rayo Vallecano, equipo que acababa de ascender, en la jornada 11 del campeonato acabó con la destitución de Ronald Koeman una temporada después de su incorporación como sustituto de Quique Setién. Hoy en día, el Barça ha recuperado su estatus de titán en el ámbito continental, pero para llegar hasta aquí ha tenido que hacer unos esfuerzos descomunales para reinventarse.

Solo queda un jugador de aquel once en el equipo

Para aquel partido en Vallecas, Koeman planteó un once bastante curioso, condicionado también por las bajas: jugadores clave como Pedri, Araujo, Dembélé o Ansu Fati eran bajas por lesión y el neerlandés tuvo que adaptarse a las carencias de la plantilla. Serginho Dest ocupando la posición de extremo derecho, Coutinho jugando como interior para llegar a los cien partidos como blaugrana o el debut como titular de un Sergio, el Kun Agüero, venido a menos son indicativos de que aquel Barça había perdido su estilo y que estaba intentando averiguar cómo remontar la situación.

En el centro de la defensa, acompañando a Gerard Piqué, se encuentra el único del once titular que todavía sobrevive en el club desde aquella derrota por 1-0. Eric Garcia, quien hoy en día es la navaja suiza de Hansi Flick, regresó al conjunto culé ese mismo verano después de unos años en el Manchester City, y era un hombre muy cuestionado por la parroquia azulgrana. Su estilo de juego no casaba con lo que se espera de un central "hecho a la antigua"; destacaba con la salida de balón y los duelos no eran su fuerte, y por eso se le cuestionó mucho si realmente tenía nivel para jugar en el Barça, tanto que acabó saliendo cedido al Girona. En el banquillo estaban Gavi y Balde, los otros dos jugadores, junto con Pedri y De Jong, que quedan de aquel curso en el equipo.

Grandes nombres, pero ya fuera de su mejor momento

Dentro de estos once jugadores, los hay que verdaderamente llegaron a ser estrellas mundiales, pero que cuando aterrizaron en Can Barça ya habían demostrado su mejor nivel. Los ya mencionados Coutinho o Agüero, que nunca llegaron a ser lo que demostraron en Inglaterra, o Memphis, que a pesar de ser uno de los que tiró del carro aquella temporada, tampoco ofreció un nivel estratosférico.

Koeman hablando con Piqué en el partido contra el Rayo Vallecano / Foto: Europa Press

También había futbolistas criados en la casa que ya estaban en un proceso de bajada: a Sergio Busquets, Gerard Piqué o Jordi Alba les quedaba poco tiempo para marcharse del conjunto culé, pero todavía aguantaban el ritmo. Además, también había chicos jóvenes que buscaban ganarse un puesto en el esquema de Koeman y, posteriormente, Xavi Hernández. Entre ellos se encuentran Nico González, que salió de titular en aquel encuentro, Yusuf Demir, que nunca llegó a establecerse, u Óscar Mingueza, que tuvo bastante participación reconvertido en lateral derecho.