Xavi Espart no pudo completar la primera media hora del Clásico y dejó a Hansi Flick con un problema que va a ir bastante más allá del propio partido. El lateral tuvo que pedir el cambio después de una disputa con Aurélien Tchouaméni, obligando al entrenador a reorganizar la defensa. El Barça pierde, a la espera de conocer el alcance de la lesión, a uno de los jugadores que mejor ha respondido a las necesidades de Flick en este comienzo de curso.
En este sentido, la preocupación se entiende por el momento en el que llega el contratiempo. Espart había aprovechado sus oportunidades y se había convertido en una alternativa cada vez más importante para el técnico, asentado como titular. Ahora, cualquier periodo de baja supondría perder una solución en una defensa que ya llegaba al encuentro con varias bajas importantes y que serán complicadas de gestionar.
Flick pierde una de sus mejores soluciones
La salida del canterano tuvo consecuencias inmediatas. Alejandro Balde entró para ocupar el lateral izquierdo y Joao Cancelo pasó a la derecha. El cambio obligó a modificar las dos bandas cuando el partido todavía estaba arrancando. Además, el equipo ya afrontaba el Clásico sin Jules Koundé, Eric Garcia y Andreas Christensen, una acumulación de ausencias que reduce considerablemente el margen para repartir esfuerzos y elegir alternativas.
De esta manera, el impacto de perder a Espart también alcanza a Lamine Yamal. Un lateral que interpreta cuándo acercarse, cuándo ofrecer un apoyo interior y cuándo guardar la posición facilita el trabajo del extremo. Prescindir de esa asociación obliga a reconstruir mecanismos mientras siguen llegando partidos. Para Flick, encontrar un sustituto implica recuperar también el entendimiento que el joven estaba desarrollando con los compañeros de su banda.
El tiempo de baja determinará la dimensión del problema
La cuestión decisiva es cuánto tiempo estará fuera. Las informaciones posteriores al encuentro todavía no concretaban la gravedad de la lesión, por lo que no puede darse por hecho que vaya a perderse semanas o meses. Una ausencia breve permitiría resolver la situación con ajustes puntuales; una recuperación larga obligaría a sostener esos cambios durante un tramo exigente de la competición.
Así pues, Flick sale del Clásico pendiente de una lesión especialmente inoportuna. Espart estaba dando argumentos para seguir jugando y su ausencia dejaría más responsabilidad en compañeros que deberán responder de inmediato. El diagnóstico marcará los próximos pasos, pero el problema ya está planteado, porque el Barça necesita recuperar cuanto antes a un lateral que había conseguido hacerse necesario.
