Hamza Abdelkarim es una de las grandes apuestas de futuro del Barça y Deco lo tiene clarísimo. El delantero egipcio de 18 años ya ha demostrado que tiene gol, potencia y una facilidad especial para aparecer donde se deciden los partidos. El club ejerció su opción de compra, lo renovó hasta 2030 y elevó su cláusula hasta los 150 millones. La confianza es máxima, pero con Hansi Flick el talento no basta.
La comparación con Erling Haaland nace de su perfil: un delantero joven, físico, con olfato de gol y margen enorme para crecer. Hamza marcó seis goles en nueve partidos de Liga con el Juvenil A, terminó la última pretemporada como máximo goleador del primer equipo con cuatro tantos y ya ha debutado oficialmente con el Barça. Además, también se ha estrenado como goleador con Egipto.
Deco lo considera una pieza de futuro
La apuesta de Deco es tan fuerte que el club decidió no cederlo pese a recibir propuestas. La idea es que continúe trabajando dentro de la estructura azulgrana, entrenando con futbolistas de máximo nivel y alternando entre el primer equipo y categorías inferiores. El Barça considera que su perfil de nueve es diferente al de los demás atacantes y que puede terminar siendo muy útil.
Pero Flick le exige mucho más que goles. Quiere delanteros que entiendan la presión, participen en los automatismos colectivos y sepan moverse también lejos del área. Ahí es donde Hamza todavía tiene margen de mejora. Su instinto dentro del área está fuera de duda, pero para ganar minutos de verdad debe elevar su comprensión táctica y su trabajo sin balón.
Hansi Flick no le regalará ningún minuto
El técnico alemán ya le dio oportunidades en pretemporada y también el debut oficial, pero apenas ha acumulado minutos competitivos con el primer equipo. Flick sabe que puede convertirse en un delantero diferencial, aunque no quiere acelerar el proceso. Primero debe demostrar que puede sostener la intensidad que exige este Barça en cada fase del juego.
Eso no cambia la valoración interna. Hamza es uno de los delanteros sobre los que Deco quiere construir el futuro y su renovación lo confirma. Puede llegar muy lejos e incluso convertirse en una referencia mundial, pero el mensaje de Flick es claro: para jugar no basta con marcar. Tiene que presionar, asociarse, interpretar espacios y trabajar al máximo. Solo entonces empezará realmente su carrera en el primer equipo.
