El Mundial todavía no ha comenzado y ya ha topado con un problema que va más allá del fútbol. Pocos días antes del estreno, el árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan no ha podido acceder a Estados Unidos por un problema con el visado y su presencia en el torneo queda ahora en el aire. El caso es especialmente delicado porque no se trata de un miembro cualquiera de la expedición mundialista. Artan había sido escogido por la FIFA para formar parte del equipo arbitral de la competición y era uno de los representantes africanos con más proyección dentro del panorama internacional. Su participación, además, tenía un valor simbólico muy importante para el fútbol de Somalia. Artan fue considerado por la FIFA como el árbitro más destacado de la Confederación Africana de Fútbol.
El visado frena el viaje de Artan al Mundial
La situación ha generado sorpresa y malestar porque el colegiado ya formaba parte de la lista mundialista y había iniciado el proceso para llegar a las sedes del torneo. A pesar de las gestiones hechas durante las últimas semanas, con el apoyo de la federación de su país y de diferentes representantes diplomáticos, el trámite no se ha resuelto como se esperaba. Según diversas informaciones, el árbitro tuvo problemas cuando llegó a territorio norteamericano y finalmente no pudo continuar el desplazamiento previsto. La FIFA también habría intentado intervenir para desbloquear el caso, pero la decisión de las autoridades de Estados Unidos se ha mantenido.
Nommé par la FIFA pour officier durant la Coupe du Monde, l'arbitre somalien 🇸🇴 Omar Artan s'est vu refuser l'entrée sur le territoire américain
— Romain Molina (@Romain_Molina) June 8, 2026
Vu ses difficultés pour obtenir un visa, il avait bénéficié du soutien de l'ambassade somalienne de Nairobi qui lui a notamment permis… pic.twitter.com/xdibnK3OZC
Un contratiempo delicado para la organización
Este episodio abre un debate incómodo para la organización cuando todavía no ha empezado a rodar el balón. En una competición de estas dimensiones, la FIFA acostumbra a reclamar a los países anfitriones facilidades para que todos los participantes puedan entrar sin obstáculos, ya sean futbolistas, técnicos, miembros de las delegaciones o árbitros. Por eso, el caso de Artan pone el foco en un aspecto sensible del Mundial de 2026, que se disputa en tres países y que obliga a gestionar muchos desplazamientos, permisos y trámites. Que un árbitro designado oficialmente no pueda acceder a una de las sedes es un contratiempo importante y una imagen poco cómoda para la organización.
Ahora habrá que ver qué decisión toma el comité arbitral de la FIFA. El organismo puede esperar que el caso se pueda resolver a tiempo u optar por sustituir al colegiado si considera que la situación no tiene margen de solución. Para Artan, quedar fuera del Mundial sería un golpe muy duro después de haber sido escogido para la cita más importante del fútbol. También lo sería para Somalia, que veía en su designación un hito histórico y un reconocimiento al camino hecho por su arbitraje. El Mundial, antes incluso del primer partido, ya tiene su primer conflicto fuera del campo.
