Petr Cech es uno de los mejores porteros de toda la historia, sin ninguna discusión. Es el guardameta que más veces dejó la portería a 0 en la Premier League, un récord que difícilmente le puedan quitar, y el que menos goles encajó en una temporada, con un total de 16, una hazaña difícil de igualar. Y es una leyenda del Chelsea, equipo con el cual conquistó una increíble cantidad de trofeos, destacando la Champions League del año 2012.
Fue el héroe de ese campeonato, con sus increíbles intervenciones durante las semifinales contra el Barça, y en la final contra el Bayern de Múnich. Porque detuvo un penalti en la prórroga a Arjen Robben, y en la tanda de penaltis le dio la primera Copa de Europa a la entidad inglesa. Posteriormente, fichó por el Arsenal, el rival de la ciudad, después de que Thibaut Courtois le quitara el puesto, y allí estuvo hasta 2019, momento en el cual se retiró.
El exfutbolista checo era muy famoso por su casco de protección, que utilizó durante muchos años de su carrera por culpa de una fractura de cráneo, y también destacaba por su inteligencia. Y es que es capaz de hablar con fluidez cinco idiomas, incluido el castellano, y también aseguró que le encantaba la música, y sabía tocar varios instrumentos. Pero lo que poca gente sabe es a lo que se dedicó en el momento de abandonar el fútbol.
Y es que no se retiró del deporte, y Cech quiso cumplir uno de sus sueños. Porque también era un gran amante del hockey sobre hielo, un deporte muy popular en su país natal, y que le encantaba cuando era pequeño. Así que tomó la decisión de fichar por los Belfast Giants, de la liga profesional inglesa, donde, lógicamente, jugaba como portero. Y fue capaz de atraer mucha más gente a los campos, con récords de asistencia en todos los partidos que disputaba.
Una historia muy curiosa, ya que son pocos los deportistas de élite que se atreven a cambiar de profesión. Aunque el ejemplo más recordado siempre será el de Michael Jordan, cuando se pasó al béisbol, una experiencia que no le fue nada bien.
La saga Cech continúa en Londres
Otro detalle que mucha gente desconoce es que Cech tiene un hijo que también juega al fútbol. En su caso, lo hace en las categorías inferiores del Fulham, equipo que dirige Álvaro Arbeloa.
Tiene 17 años, y juega como portero, como no podía ser de otra manera, en el equipo sub 18.
