Pep Guardiola no es de los entrenadores que necesitan estar todo el día delante de una pantalla viendo partidos. Después de tantos años dedicado al fútbol, selecciona mucho qué encuentros mira, pero hay un equipo que sí consigue sentarlo delante del televisor siempre que tiene ocasión: el Barça de Hansi Flick.
Lo explicó en una entrevista con Esport3 dedicada a Johan Cruyff. Cuando le preguntaron por el equipo azulgrana, Guardiola fue muy claro: “El Barça de Flick, si juega y puedo verlo, me siento y lo miro porque te lo pasas bien”. Para el técnico del Manchester City, el gran mérito del conjunto de Flick está precisamente en algo que muchas veces se pierde entre estadísticas y análisis tácticos: entretener.
Guardiola vuelve a disfrutar viendo al Barça
El entrenador de Santpedor utilizó una comparación muy gráfica para explicar qué busca cuando dedica su tiempo libre a ver fútbol. “Tú vas al cine, al teatro, a leer un libro, a un buen restaurante... tú lo que quieres es pasártelo bien”, aseguró antes de lanzar una pregunta que resume perfectamente su opinión: “Dime una vez que con el Barça no te lo pases bien”.
El elogio tiene todavía más valor viniendo de Guardiola, uno de los entrenadores que más ha condicionado la manera de entender el juego del Barça moderno. Flick ha construido un equipo diferente al suyo, más vertical y agresivo, pero mantiene una idea que para Pep resulta irrenunciable: buscar al rival, asumir riesgos y generar situaciones constantemente.
Flick ha recuperado eso que Guardiola considera esencial
Para Guardiola, ganar no debería ser incompatible con ofrecer algo al espectador. El actual Barça juega con una defensa adelantada, presiona muy arriba y trata de llegar al área con pocos pases cuando aparece el espacio. Ese riesgo provoca errores, pero también convierte muchos partidos en encuentros abiertos y difíciles de abandonar. Ahí está precisamente lo que Guardiola reconoce en el trabajo de Flick. No necesita que el equipo copie su etapa ni que juegue exactamente como lo hacía bajo sus órdenes. Le basta con identificar una intención clara y con terminar el partido teniendo la sensación de haber disfrutado.
Por eso, cuando tiene tiempo, el Barça es uno de los equipos que elige mirar. Guardiola puede analizar tácticamente casi cualquier partido, pero con Flick encuentra algo más sencillo: entretenimiento. Para alguien que ha visto fútbol toda su vida, conseguir que todavía quiera sentarse delante de una pantalla ya es uno de los mayores elogios posibles.
