El partido de España ante Austria dejó una sensación incómoda en el Barça. Y es que Marc Cucurella volvió a demostrar que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y que su fichaje por el Real Madrid fue una oportunidad perdida para el club azulgrana. Deco, después de verlo dominar su banda, habría reconocido ante Hansi Flick que dejarlo escapar fue un error difícil de justificar.
Cucurella fue uno de los jugadores más destacados del 3-0. Dio dos asistencias, participó constantemente en ataque y sostuvo el costado izquierdo sin conceder espacios en defensa. Su energía, agresividad y capacidad para aparecer en campo contrario confirmaron que no es solamente un lateral fiable, sino uno de los futbolistas más completos del Mundial en su posición.
Flick necesitaba exactamente este perfil
El problema para el Barça es evidente. Flick llevaba tiempo reclamando un lateral capaz de defender hacia adelante, presionar lejos de su portería y ofrecer profundidad sin necesitar que el extremo le abra constantemente el carril. Cucurella encaja de manera perfecta en ese modelo y habría permitido al técnico disponer de una alternativa de máximo nivel para Alejandro Balde.

Además, su pasado azulgrana convierte la operación en una herida todavía mayor. Cucurella se formó en La Masia, pero nunca recibió una oportunidad real en el primer equipo. El Barça fue desprendiéndose de sus derechos mientras el futbolista crecía lejos del Camp Nou, hasta convertirse en campeón de Europa, titular indiscutible con España y finalmente nuevo jugador del Real Madrid.
El Madrid aprovechó las dudas del Barça
El Real Madrid detectó una oportunidad que el Barça no supo aprovechar en su momento. Pagó una cantidad importante al Chelsea, pero incorporó a un lateral preparado para rendir inmediatamente, con experiencia en la Premier League y conocimiento absoluto del fútbol español. Su actuación ante Austria reforzó la sensación de que la inversión puede quedarse corta si mantiene este nivel.
Para Flick, la pérdida es especialmente dolorosa porque Cucurella solucionaba varias necesidades al mismo tiempo. Podía competir con Balde, actuar como carrilero e incluso cerrar como tercer central en ciertos momentos. Deco admite ahora que el Barça dejó escapar a un futbolista hecho para su entrenador y permitió que reforzara al máximo rival. Tras verlo brillar con España, la conclusión interna es que el mejor lateral del mundo estuvo al alcance del club y terminó vestido de blanco. Una decisión que puede pesar muchas temporadas dentro del Camp Nou.