Durante el mercado previo al comienzo de la temporada 2026/27, tanto el Barça como el Real Madrid apostaron por hacer inversiones de peso y reforzar así la plantilla de cara a un nuevo capítulo de esta legendaria rivalidad. Con nueve jornadas disputadas de Liga y tres de Champions League, se puede empezar a poner en una balanza las contribuciones que los recién llegados de cada equipo están realizando.
Un Barça excelente bajo la batuta de Deco
A lo largo del mercado estival, el director deportivo del conjunto azulgrana, Deco, movió cielo y tierra para hacer aterrizar en el Camp Nou piezas de valor que ayudaran a dar un salto de calidad a la plantilla. El ejemplo más claro de ello es Rodri, el pivote ex del Manchester City rechazó la oferta que le hizo el Real Madrid para vestir la camiseta azulgrana y unirse así a un proyecto de futuro atractivo con muchos compañeros de selección. Otra de las llegadas que ha carburado desde el inicio de la temporada ha sido Anthony Gordon. Aunque los 80 millones de euros que pagó la entidad presidida por Joan Laporta al Newcastle le pusieron una etiqueta de 'gasto innecesario', Gordon ha demostrado en el terreno de juego que es un futbolista perfecto para el sistema de Hansi Flick; 2 goles y 4 asistencias desde el extremo izquierdo son una pequeña muestra de lo que puede llegar a ser el inglés en Can Barça.
Las otras piezas clave que han completado el rompecabezas culé han sido Karim Adeyemi y Gabriel Jesus; el extremo alemán tiene bastante protagonismo, principalmente saliendo desde el banquillo, mientras que el punta brasileño está supliendo con nota la lesión de Raphinha. Además, se deben sumar tres llegadas más: Joao Cancelo, que ya jugó cedido en el Barça durante el último tramo de la temporada pasada y se vuelve el carril izquierdo con Xavi Espart; Dominik Livakovic, que llega para ser el suplente de Joan Garcia; y Jesse Bisiwu, extremo belga que de momento no ha debutado con el primer equipo.
Unos fichajes blancos de menos a más
Después de firmar su segundo 'año en blanco', el equipo liderado por José Mourinho decidió dar un giro de guion e invirtió 225 millones de euros en llegadas. La más sonada fue la de Yan Diomande, extremo marfileño con pasado en el Leganés con mucha proyección, el cual ha tenido un rendimiento progresivo en este inicio de temporada. También optaron por reforzar los laterales con dos jugadores contrastados en Europa: Marc Cucurella y Denzel Dumfries, los cuales han tenido mucho protagonismo desde el primer momento.
También hay que elogiar el buen papel que ha realizado el conjunto blanco a la hora de fichar a jugadores libres; tanto Bernardo Silva como Ibrahima Konaté llegaron al Bernabéu a coste 0, con el francés haciéndose el dueño de la defensa y el portugués teniendo participación en el doble pivote. Finalmente, Carlos Espí dejó el Levante para vestir la camiseta merengue, partiendo de momento desde el banquillo y siendo importante para cerrar los choques, recordando a la figura de Joselu en años anteriores.
