Cargando...

Alejandro Balde puede convertirse en uno de los nombres propios del próximo mercado de invierno. El lateral ha perdido mucho peso en el Barça y su situación empieza a abrir una puerta que hace unos meses parecía impensable. Mikel Arteta conoce perfectamente el perfil del jugador y el Arsenal aparece como uno de los clubes atentos a una posible salida si el conjunto azulgrana decide escuchar ofertas en enero.

El gran problema para Balde es que ya no tiene el cartel de intocable. Hansi Flick exige mucho a sus laterales tanto en salida como en disciplina defensiva y el internacional español no ha terminado de recuperar la regularidad que mostró en sus mejores momentos. A eso se suma una competencia creciente y una pérdida de confianza por parte del entrenador, que puede llevar al club a aceptar una propuesta muy inferior a la que habría pedido hace apenas un año.

Arteta ve una oportunidad de mercado

Para Arteta, el atractivo es evidente. Balde sigue teniendo apenas 22 años, una enorme capacidad para ganar metros por fuera y condiciones físicas que encajan bien en la Premier League. Además, puede ofrecer profundidad constante desde el lateral izquierdo, una característica que el técnico del Arsenal valora mucho para estirar al rival y generar superioridades en campo contrario.

EuropaPress 7721306 alejandro balde of fc barcelona in action during the joan gamper trophy

El Barça no pretende literalmente regalarlo, pero sí podría asumir una cifra mucho más baja de lo esperado si la situación deportiva no cambia antes de enero. La necesidad de ingresar, liberar masa salarial y reorganizar posiciones convierte al lateral en una posible venta. Y si llega una propuesta convincente, la dirección deportiva ya no considera su continuidad tan imprescindible como en temporadas anteriores.

Balde también puede aceptar el cambio

La decisión final dependerá también del propio futbolista. Balde mantiene una relación muy estrecha con Lamine Yamal y forma parte del núcleo joven del vestuario, pero necesita jugar. Si continúa perdiendo protagonismo, una propuesta del Arsenal puede resultar especialmente atractiva por el proyecto deportivo, la confianza de Arteta y la posibilidad de empezar de nuevo lejos de una competencia que cada vez le deja menos margen.

Ese es precisamente el escenario que vigilan en Londres. Balde todavía tiene tiempo para revertir su situación con Flick, pero enero puede marcar un punto de ruptura. El Barça ya no cerraría automáticamente la puerta y el jugador tampoco descarta estudiar una salida si no recupera su sitio. Arteta lo sabe y ve una oportunidad clara: llevarse a un lateral todavía joven, con margen de crecimiento y a un precio muy inferior al que habría costado en su mejor momento.