Mikel Arteta quiere que el futuro de Julián Álvarez se resuelva cuanto antes y espera una llamada de Joan Laporta para confirmar que el Barça se retira definitivamente de la operación. En el Arsenal entienden que el Atlético de Madrid solo contempla negociar seriamente con ellos y consideran que mantener abierta una vía azulgrana únicamente alarga una situación que perjudica al propio delantero.
El técnico español quiere a Julián como referencia de su ataque y está convencido de que el argentino encajaría perfectamente en su proyecto. En Londres creen que la operación puede cerrarse si todas las partes asumen la realidad del mercado. El Barça sigue siendo un destino atractivo para el jugador, pero no parece estar en condiciones de afrontar las exigencias económicas del Atlético de Madrid.
Arteta quiere evitar una guerra que no beneficia a Julián
La postura del Arsenal es clara: si el Barça no puede llegar a las cifras necesarias, lo mejor es que se aparte. Arteta no plantea la cuestión como una victoria sobre el club azulgrana, sino como una forma de desbloquear el futuro de un futbolista que necesita saber dónde jugará y qué proyecto tendrá por delante.

Además, en el conjunto gunner existe la sensación de que el Atlético prefiere vender a Inglaterra antes que reforzar a un rival directo en España. Ese factor juega a favor del Arsenal y reduce mucho las opciones reales del Barça, por mucho que Julián haya sido uno de los grandes deseos de Hansi Flick.
El Arsenal cree que tiene la operación de cara
Arteta quiere aprovechar esa ventaja y cerrar el fichaje antes de que el mercado vuelva a complicarse. Julián aportaría movilidad, presión, gol y capacidad para asociarse, un perfil que el técnico considera ideal para completar el frente ofensivo del Arsenal.
Por eso espera un gesto definitivo de Laporta. Si el Barça comunica que abandona la carrera, la negociación puede avanzar con mucha más claridad. En Londres entienden que es lo mejor para todas las partes, pero especialmente para el jugador. Julián necesita dejar atrás meses de incertidumbre y empezar cuanto antes una nueva etapa. Para Arteta, ese camino pasa por el Arsenal y solo falta que el Barça acepte que su oportunidad ya ha terminado.