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Leo Messi y Cristiano Ronaldo han forjado una de las mayores rivalidades de la historia del fútbol. Durante más de una década, ambos futbolistas han protagonizado una batalla que les ha obligado a ser mejores. El uno se retroalimentaba del otro: el argentino en el Barça y el portugués en el Real Madrid. Ambos cosecharon una infinidad de éxitos durante estos años, tanto colectivos como individuales. Inevitablemente, la rivalidad también se trasladó a las selecciones. Durante años, todo el mundo estaba atento para ver qué hacía Messi con Argentina y Ronaldo con Portugal.

Un cambio radical en 10 años

En este terreno, la evolución de la rivalidad es particularmente interesante. Porque hace justo 10 años, parecía que el único que era capaz de trasladar los éxitos de su club a la selección era Cristiano Ronaldo. Y es que el verano de 2016 fue un punto de inflexión en la trayectoria internacional de ambas estrellas: mientras Ronaldo levantaba la primera Eurocopa de la historia de Portugal, Messi anunciaba que dejaba la selección después de perder una nueva final de la Copa América. En aquel momento, parecía que el lusitano ganaría esta batalla contra su máxima rivalidad.

Messi tenía 29 años y había perdido la tercera final de la Copa América, de nuevo contra Chile. Esta vez, además, de la forma más cruel posible: después de un partido en el que Argentina desaprovechó una infinidad de ocasiones y con un error suyo desde los 11 metros en la tanda de penaltis. Después del partido, entre lágrimas, Messi anunciaba una noticia que provocó un terremoto: "Se ha acabado para mí la selección". Aquel mismo año, Cristiano tocaba el cielo en París, conquistando el primer gran título de la historia de Portugal.

Gloria para Messi...

10 años más tarde, la situación no puede ser más diferente. Porque Messi rectificó y decidió seguir luchando por su gran sueño: ganar un título con Argentina. Y lo consiguió de sobra. Tuvo que esperar, pero en el año 2021, con Lionel Scaloni en el banquillo, ganó la Copa América ante Brasil. Un triunfo liberador que precedió al Mundial de Catar, su gran gesta con la selección, y la Copa América de 2024. Además, el verano pasado se quedó a un paso de ganar la segunda Copa del Mundo, después de haber firmado un torneo espectacular con 39 años. Con este legado a la espalda, el crack formado en la Masia ha vivido esta madrugada su despedida internacional, con un último baile en el Monumental que ya es historia del fútbol.

Messi saluda a los seguidores argentinos en el Monumental / Foto: EFE

Por el contrario, Cristiano Ronaldo se encuentra sumergido en una grave crisis con Portugal. Durante este parón internacional, decidió abandonar la concentración de forma unilateral después de que Jorge Jesus decidiera dejarlo en el banquillo durante todo el partido. Un hecho que no ocurría con él desde hacía 18 años. Unos días más tarde, el delantero del Al-Nassr ha publicado una polémica carta que sirve para anunciar que seguirá jugando con Portugal y para volver a señalar al seleccionador luso.

... y crisis para Ronaldo

En el comunicado, Cristiano Ronaldo explica el conflicto con Jorge Jesus y revela el contenido de un documento que el técnico tenía que leer públicamente en rueda de prensa, pero que finalmente no hizo. El acuerdo, alcanzado después de una reunión entre ambos y el director deportivo del Al-Nassr, establecía varios puntos sobre los minutos del portugués. Entre estos, que Ronaldo nunca había pedido jugar y que no volvería a calentar sin entrar. Además, en él aparecía una comparación que ha levantado polémica: "Cometí un error al poner a calentar a alguien de la talla de Pelé o Maradona para después no incluirlo en el partido. Si fuera hoy, no lo haría", comentaba. Una carta que no ha tardado