El futuro de Marcus Rashford en el Barça ha dado un giro inesperado tras la última reunión celebrada en el Camp Nou entre sus agentes y representantes del Barça. Lo que parecía una operación encaminada a cerrarse sin demasiados obstáculos a final de temporada ahora está rodeado de un mar de dudas y un escenario abierto que incomoda tanto al club como al entorno del jugador.

El delantero inglés llegó como una oportunidad de mercado, con una cesión que incluía una opción de compra asumible de 30 millones de euros. Sin embargo, a medida que avanza la temporada, en el Barça no tienen tan claro que activar esa cláusula sea la mejor decisión de cara al futuro del club, en el que el inglés podría no encajar del todo.

Dudas sobre su rendimiento real

De este modo, el principal debate dentro del club gira en torno al rendimiento de Rashford. Aunque sus cifras no son negativas, todo lo contrario, en el cuerpo técnico consideran que su impacto en el juego no ha sido el esperado. Y es que existe la sensación de que sus números están por encima de sus prestaciones reales sobre el campo.

EuropaPress 7174053 marcus rashford of fc barcelona in action during the spanish cup copa rey
EuropaPress 7174053 marcus rashford of fc barcelona in action during the spanish cup copa rey

Hansi Flick busca perfiles más constantes, con mayor implicación y capacidad de adaptación al sistema, y en ese sentido el inglés no termina de convencer al entrenador. Además, su rol como suplente en la banda izquierda genera aún más dudas. El Barça necesita jugadores que acepten ese papel y mantengan un nivel competitivo alto, algo que no ven del todo claro en su caso.

Una reunión tensa que lo cambia todo

La realidad es que esta incertidumbre provoca cierta tensión en el entorno de un Rashford que pensaba que su futuro en el Barça estaba prácticamente garantizado gracias al asumible precio de su cláusula. Especialmente baja par los estándares de Inglaterra, donde se pagan 80 millones por jugadores mucho peores. De este modo, el entorno de Rashford no entiende el cambio de postura del club, ya que daban por hecho que la operación estaba cerrada.

Este giro no ha gustado al jugador, que esperaba tener asegurada su continuidad en el Barça. Sin embargo, desde el club prefieren tomarse tiempo antes de tomar una decisión definitiva. Así pues, el Barça sopesa si apostar por Rashford o buscar otras alternativas en el mercado como Víctor Muñoz. Y mientras tanto, la tensión crece en una operación que, hace apenas unas semanas, parecía completamente resuelta.