Manuel Pellegrini afrontaría una decisión importante si el PSG convierte su interés por Ez Abde en una oferta para enero. Perder al marroquí supondría renunciar a uno de los jugadores capaces de desequilibrar por fuera, pero una operación de 60 millones abriría posibilidades para reforzar el ataque. En ese escenario, Ibrahim Maza aparece en el planteamiento como una alternativa con talento para transformar el dinero de una salida en una inversión deportiva.
En este sentido, el interés parisino por Abde ha sido publicado por distintos medios tras la lesión de Khvicha Kvaratskhelia. El marroquí está entre las opciones para reforzar al equipo de Luis Enrique y lo mejor para los parisinos es su cláusula de 60 millones. Ese importe ofrece una referencia para imaginar la operación, aunque todavía debe distinguirse entre el seguimiento al futbolista y una propuesta formal que permita activar movimientos.
Ibrahim Maza aportaría una solución diferente
Maza tiene características que permiten entender su posible encaje en el fútbol de Pellegrini. El internacional argelino destaca por su técnica, el regate y la capacidad para encontrar a sus compañeros, cualidades que el Bayer Leverkusen subrayó cuando anunció su incorporación. Es un atacante que puede ayudar a progresar mediante asociaciones y ofrecer creatividad cerca del área, dos recursos valiosos para un equipo que quiere tener protagonismo con balón.
De esta manera, su llegada exigiría reorganizar el ataque, ya que Abde y Maza ofrecen soluciones distintas. El marroquí amenaza desde la banda y obliga al lateral a defender el uno contra uno. El argelino puede aportar más combinaciones interiores y conectar con quienes atacan los espacios. Para que el cambio funcione, Pellegrini necesitaría conservar profundidad y desborde alrededor de un jugador con mayor tendencia a participar por dentro.
La venta tendría que ir acompañada de garantías
La dificultad está en conseguir que el Leverkusen acepte negociar a mitad de temporada. Maza firmó hasta junio de 2030, una vinculación que da al club alemán margen para defender su continuidad. Por tanto, disponer de ingresos por Abde no asegura tener el relevo soñado. Haría falta voluntad del futbolista y un acuerdo que permita incorporarlo a tiempo para competir.
Así pues, la alternativa tiene sentido como escenario de mercado, pero no acredita un visto bueno de Pellegrini ni una petición confirmada por Maza. Si el PSG avanza, el Betis deberá decidir qué compensación deportiva necesita. La clave será que una venta importante permita mantener la ambición del equipo y mejorar sus recursos para la segunda mitad del curso.
