Castello Lukeba sigue gustando y el nombre de Virgil van Dijk genera ilusión por la posibilidad de incorporarlo como una solución veterana y legendaria, pero Hansi Flick tampoco pierde de vista lo que tiene dentro de casa. En la Masía empieza a crecer con fuerza Hafiz Gariba, central ghanés de 19 años que se ha asentado en el Barça Atlètic y que ya ha trabajado junto al primer equipo durante la pretemporada.
El crecimiento de Gariba ha sido rapidísimo. Llegó al Barça en febrero de 2025 para incorporarse al Juvenil B, pasó después por el Juvenil A y esta temporada ya forma parte del filial como pieza importante. El salto no ha frenado su progresión y el club destaca especialmente su velocidad, potencia física, capacidad para anticiparse y dominio del juego aéreo.
Flick ya lo ha podido ver de cerca
Para Flick, el detalle importante es que no se trata únicamente de informes que recibe desde el fútbol base. Gariba participó en varios entrenamientos con el primer equipo durante la pretemporada y pudo empezar a familiarizarse con las exigencias de una defensa que juega muchos metros lejos de su portería. Ahí su velocidad puede convertirse en una herramienta especialmente valiosa.
Su evolución también explica por qué el Barça no quiere precipitarse con el próximo central. Pau Cubarsí demostró que un futbolista de la cantera puede saltarse varias etapas cuando está preparado, y Gariba empieza a recorrer un camino parecido, aunque todavía necesita consolidarse en categoría sénior y sumar minutos en el fútbol de élite.
Otro central que puede ahorrar un fichaje millonario
El Barça continúa estudiando centrales en el mercado porque Flick necesita más recursos para acompañar a Cubarsí. Lukeba representa una apuesta de futuro y Van Dijk, una solución inmediata si llega libre, pero ambos caminos tendrían un coste deportivo o económico importante. Gariba ofrece otra posibilidad, como lo es la de desarrollar dentro del club un central con condiciones físicas poco habituales en la cantera.
Todavía es pronto para colocarlo al nivel de Cubarsí, pero dentro del Barça existen expectativas importantes con su progresión. Si mantiene el ritmo, Flick puede encontrarse con una alternativa que no estaba inicialmente en los planes del mercado. Lukeba gusta y Van Dijk puede ofrecer jerarquía inmediata. Pero mientras Deco estudia ambos escenarios, Gariba sigue creciendo en silencio. Y el Barça ya sabe, después de Cubarsí, que a veces el central que necesita puede estar mucho más cerca de lo que parece.
