Luis de la Fuente ve en Samu Omorodion al delantero que puede dominar el futuro de España. El seleccionador valora su potencia, capacidad para fijar centrales y facilidad para atacar el área, cualidades que no encuentra juntas en Ferran Torres y Mikel Oyarzabal. Por edad y margen de crecimiento, cree que puede adelantarlos de cara a la Eurocopa que viene.
Su nombre también ha sido colocado sobre la mesa del Barça durante la búsqueda de un nueve. Deco ha seguido de cerca su evolución y entiende que ofrecería un perfil físico diferente. Sin embargo, Hansi Flick ha enfriado la posibilidad porque considera que todavía no reúne el nivel técnico, asociativo y táctico necesario para liderar inmediatamente el ataque azulgrana.
De la Fuente ve al nueve del futuro
Omorodion aporta profundidad, remate y una capacidad extraordinaria para convivir con defensas cerradas. De la Fuente cree que España necesitará próximamente un delantero capaz de dominar dentro del área, proteger balones y convertir centros laterales en ocasiones. Ferran Torres ofrece movilidad y Oyarzabal interpreta mejor los apoyos, pero ninguno posee la potencia del joven atacante.

El seleccionador no necesita que sea un futbolista perfecto ahora. Su apuesta mira a los próximos años y al crecimiento que puede experimentar acumulando partidos de máximo nivel. Si mejora el juego de espaldas, la toma de decisiones y la asociación, puede convertirse en el nueve titular de España y resolver un debate todavía abierto.
Flick no lo considera preparado para el Barça
Hansi Flick analiza la operación desde una urgencia diferente. El Barça necesita un delantero capaz de rendir desde el primer día, presionar de forma coordinada y entender los movimientos de Pedri, Lamine Yamal y Dani Olmo. El técnico teme que Omorodion necesite adaptación y que su participación fuera del área limite la fluidez ofensiva.
Por eso ha rechazado convertirlo en prioridad, aunque reconoce su potencial. Para De la Fuente puede ser mejor que Ferran y Oyarzabal con tiempo; para Flick, todavía está lejos del nivel que exige el Barça ahora. La discrepancia explica por qué su nombre genera interés sin convertirse en negociación. Deco lo mantiene controlado como oportunidad de futuro, pero el entrenador prefiere un nueve más completo o una solución interna. Omorodion deberá demostrar que puede aportar algo más que potencia y gol. España puede esperar su evolución; el Barça, obligado a competir por todo desde agosto, no quiere pagar una inversión importante por una promesa que todavía necesita pulir demasiados aspectos. Su futuro dependerá de convertir condiciones físicas en soluciones constantes para un equipo que exige precisión siempre.