Luis Enrique quiere volver al Barça y ha pedido a su entorno que trabaje para situarlo como candidato a suceder a Hansi Flick. El técnico asturiano desea preparar el terreno para una segunda etapa en el banquillo azulgrana. Un movimiento que introduce su nombre en el debate sobre el futuro del club y que cuenta con un respaldo especialmente significativo dentro del vestuario como lo es el de Pedri.
El centrocampista canario apoyaría la llegada de un entrenador con el que ya coincidió en la selección española. La realidad es que para un proyecto que necesita convencer a sus principales futbolistas, disponer de la buena predisposición de Pedri sería una ventaja. Su apoyo, por supuesto, tendría valor importante, aunque la elección del entrenador corresponde a los responsables del club y ahí el nombre del asturiano no es el único.
El regreso que Luis Enrique quiere preparar
La petición a su entorno coloca al asturiano en una posición importante ante una posible sucesión. El objetivo sería conseguir que su candidatura estuviera bien situada cuando el Barça tuviera que tomar esa decisión. La voluntad de regresar siempre ha esatdo ahí, a pesar de que ahora mismo, los vínculos del asturiano con el PSG y la presencia de Flick hacen que se plantee en un futuro a medio plazo.
El contexto obliga a contemplarlo como una carrera de fondo. Flick tiene contrato hasta junio de 2028, con una temporada adicional opcional, tal como anunció el Barça al comunicar su renovación. Por tanto, cualquier escenario de relevo dependerá de cómo evolucione su etapa. Para Luis Enrique, preparar una candidatura permitiría anticiparse a ese momento y presentar su disponibilidad cuando se abriera una oportunidad.
Pedri da peso a la candidatura
En términos futbolísticos, el encaje resulta reconocible. La importancia del balón, la ocupación de los espacios y la participación del centro del campo permiten imaginar un papel protagonista para Pedri. El canario tendría argumentos para sentirse cómodo en una propuesta que exige intervenir en la construcción y encontrar soluciones bajo presión. Ese posible entendimiento ayuda a explicar el interés deportivo que despertaría reunirlos de nuevo.
A partir de ahí, la operación necesitaría avanzar en los despachos. El apoyo de Pedri añade atractivo a la candidatura, pero harían falta una decisión del Barça y unas condiciones que permitieran concretarla. El primer movimiento que señala esta información corresponde a Luis Enrique: trasladar a su entorno que quiere trabajar para volver. El siguiente paso sería convertir ese deseo en una opción real para el futuro del banquillo.
