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Ferran Torres empieza a pagar en el PSG la falta de continuidad de su rendimiento. El delantero que debutó en la Ligue 1 con un doblete espectacular ante el Rennes lleva sin marcar desde el encuentro contra el Marsella del 20 de septiembre. Desde entonces, ha seguido disponiendo de oportunidades, pero sus actuaciones no le han permitido consolidarse entre las primeras opciones de Luis Enrique. Su capacidad goleadora necesita aparecer con mucha más frecuencia.

La visita del martes al Villarreal dejó una imagen significativa de su situación. Incluso sin Dembélé ni Kvaratskhelia, el técnico eligió a Doué, Akliouche y Mayulu para empezar el partido. Ferran entró en el minuto 60, cuando los parisinos ya ganaban por cinco goles y ni así fue capaz de ver puerta, un partido más.

Las buenas rachas necesitan tener continuidad

En este sentido, el problema va más allá de encadenar partidos sin marcar. Un delantero puede mantener su influencia mediante los desmarques, la asociación o la capacidad para generar ocasiones a otros compañeros. Para Ferran, el desafío consiste en ofrecer una aportación reconocible cuando el gol no llega. Ahí es donde debe construir una regularidad que permita al entrenador encontrar argumentos para mantenerlo sobre el terreno de juego.

Ferran Torres PSG Barça

El contraste entre su estreno y este último tramo explica las dudas sobre su papel. Contra el Le Mans, ya tuvo una actuación en la que pasó desapercibido dentro de un equipo que necesitó recurrir a varios titulares para resolver un encuentro que no debía complicarse tanto. Son oportunidades importantes porque las rotaciones permiten reclamar espacio. Cuando otros compañeros terminan decidiendo, resulta más difícil modificar las preferencias del técnico.

La respuesta tiene que llegar desde el campo

De esta manera, Luis Enrique dispone de alternativas para sostener la competencia. La elección de Mayulu en Champions muestra que las ausencias tampoco garantizan un puesto al internacional español. Para Ferran, eso eleva la exigencia de cada aparición: necesita participar con continuidad, amenazar la portería y aportar soluciones que justifiquen su presencia por delante de otros atacantes.

Así pues, el valenciano afronta un momento importante para recuperar protagonismo. Ya ha demostrado que puede encadenar goles, pero ahora necesita ofrecer un rendimiento que dure más que una buena racha. Su situación en el PSG dependerá de esa respuesta: cuanto más funcione el ataque sin él, más argumentos tendrá que aportar para volver a ser una elección habitual.