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Ferran Torres volvió a empezar un partido de Champions desde el banquillo. Ante el Villarreal, Luis Enrique eligió a Akliouche, Mayulu y Doué para formar el ataque del PSG, una decisión significativa porque tampoco estaban disponibles Dembélé y Kvaratskhelia. El delantero español entró en el minuto 60, cuando su equipo ya había resuelto el encuentro. La goleada deja una pregunta sobre su papel en las noches importantes.

El problema para Ferran es encontrar continuidad dentro de un ataque que puede funcionar sin él. En La Cerámica, los parisinos marcaron cuatro goles en los primeros 17 minutos y acabaron ganando por 0-6. El resultado refuerza las decisiones del entrenador y complica que el valenciano reclame un puesto únicamente por su capacidad goleadora. Para entrar en ese once necesita ofrecer respuestas que mejoren lo que ya producen sus competidores.

La Champions muestra la competencia que tiene por delante

En este sentido, disputar minutos en la Ligue 1 puede permitirle recuperar confianza y llegar preparado a otras oportunidades europeas. Sin embargo, si su participación acaba concentrándose en las rotaciones, tendrá que valorar si ese protagonismo encaja con sus expectativas. Un delantero puede ser útil para una plantilla y, al mismo tiempo, aspirar a una presencia mayor en las alineaciones que el entrenador reserva para los encuentros de máxima exigencia.

Luis Enrique PSG

Luis Enrique tiene margen para mantener la competencia porque dispone de alternativas y el equipo responde. La elección de Mayulu ante el Villarreal demuestra que la posición de delantero tampoco está reservada automáticamente al internacional español cuando faltan otros atacantes. Cada convocatoria vuelve a plantearle el mismo desafío: aprovechar sus minutos para cambiar el orden de preferencias, especialmente cuando el técnico encuentra soluciones que combinan movilidad, presión y asociación.

Enero dependerá del papel que quiera asumir Ferran

De esta manera, el mercado de invierno podría convertirse en una opción si Ferran considera insuficiente su participación. Para que una salida avanzara harían falta una oferta, el acuerdo del PSG y una decisión del propio futbolista. La suplencia europea alimenta ese escenario, aunque su respuesta inmediata sigue estando en el campo. Encadenar actuaciones decisivas sería la manera más directa de recuperar espacio y evitar que otros compañeros consoliden su ventaja.

Así pues, Ferran afronta semanas importantes para definir su lugar en París. Puede aceptar la competencia y pelear por modificarla o estudiar alternativas si busca mayor continuidad. El rendimiento del equipo permite a Luis Enrique sostener sus elecciones; al delantero le corresponde aportar motivos para cambiarlas.