El legado del Tour: más deporte, más bicicleta y una ciudad abierta al mundo
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Pocas horas antes de que Barcelona haga historia acogiendo por primera vez el Grand Départ del Tour de Francia, el concejal de Deportes del Ayuntamiento, David Escudé, ha compartido con ElNacional.cat qué representa este evento para la ciudad y qué legado espera que deje una vez haya pasado el gran escaparate internacional.

En declaraciones a este medio, Escudé asegura que el inicio del Tour en Barcelona supone "una página más en la historia de la ciudad y del deporte", un momento que considera histórico no solo para la capital catalana, sino también para el conjunto del país y para la propia carrera.

Más allá del impacto internacional que conlleva acoger la salida de la competición ciclista más prestigiosa del mundo, el concejal destaca el papel protagonista que tendrá la ciudadanía. El recorrido por las calles de Barcelona permitirá que miles de personas puedan seguir la prueba muy de cerca y ver en directo a algunos de los mejores ciclistas del panorama internacional.

"Los protagonistas también son las familias y los ciudadanos de Barcelona", señala Escudé, convencido de que el Tour convertirá la ciudad en un gran escenario deportivo abierto a todo el mundo.

Más allá de la competición

Pero el principal objetivo, explica, es que los beneficios del Grand Départ vayan más allá de los días de competición. En este sentido, defiende que el evento debe dejar un doble legado. Por un lado, un retorno social, reforzando el orgullo de ciudad y consolidando Barcelona como uno de los grandes referentes internacionales del deporte. Por otro, un impacto más tangible, tanto desde el punto de vista económico como deportivo.

Escudé confía especialmente en que la celebración del Tour sirva para incentivar la práctica de la actividad física y contribuya a hacer crecer el uso de la bicicleta, no solo como disciplina deportiva, sino también como medio de transporte habitual dentro de la ciudad.

Barcelona afronta así la cuenta atrás para acoger uno de los eventos deportivos más seguidos del mundo con la voluntad de que su paso deje una huella duradera. El objetivo no es solo situar la ciudad bajo el foco internacional durante unos días, sino aprovechar esta oportunidad para que el Tour se convierta también en un impulso para consolidar una ciudad más deportiva, más sostenible y aún más vinculada a la cultura de la bicicleta.