Lamine Yamal era uno de los más interesados en que Héctor Fort aprovechara su etapa en la Real Sociedad para demostrar que todavía podía tener sitio en el Barça. La amistad entre ambos hacía que el extremo confiara especialmente en que el lateral recuperara minutos, creciera lejos de la presión y regresara preparado para competir de nuevo por un puesto. La realidad, sin embargo, está siendo mucho más complicada.
La realidad es que Fort no está teniendo las oportunidades que esperaba en la Real y eso empieza a preocupar en Barcelona. Hansi Flick quería comprobar cómo respondía con continuidad en un equipo de Primera, pero la falta de minutos juega justo en la dirección contraria. Si no consigue hacerse un hueco allí, resulta difícil pensar que pueda regresar y competir inmediatamente por un sitio en una plantilla todavía más exigente.
Lamine quería verlo crecer lejos del Barça
La salida tenía precisamente ese objetivo. Por su parte Fort necesitaba jugar, equivocarse, ganar experiencia y demostrar que podía sostener un nivel alto durante varias semanas seguidas. Lamine Yamal confiaba en que ese proceso le permitiera volver con más fuerza y recuperar el espacio que había perdido.
Pero el plan no está funcionando. El lateral no está consiguiendo asentarse y Flick ya empieza a sacar conclusiones. El técnico considera que, para regresar al Barça, un jugador cedido debe demostrar claramente que está por encima del contexto en el que juega, no limitarse a tener apariciones puntuales.
Flick empieza a verlo lejos del nivel necesario
El problema para Fort es que el Barça necesita rendimiento inmediato. Flick no puede reservar una plaza del primer equipo únicamente por potencial o por una relación cercana con otros jugadores del vestuario. Si el lateral no juega con regularidad en la Real, su candidatura para volver pierde mucha fuerza. Eso no significa que el club haya renunciado definitivamente a él, pero sí que su situación se ha complicado. Puede necesitar otra cesión, otro destino o incluso una salida más estable si no logra cambiar la dinámica durante los próximos meses.
Lamine Yamal seguirá siendo uno de sus grandes apoyos, pero la amistad no decide una plantilla. Flick necesita pruebas deportivas y ahora mismo no las está teniendo. Fort salió para demostrar que podía regresar. De momento está ocurriendo lo contrario: la falta de minutos está reforzando la idea de que todavía no tiene el nivel que el Barça exige para competir por un puesto importante.
