Lamine Yamal, como loco por jugar con él esta temporada en el Barça: no quiere ni a Julián Álvarez

Lamine Yamal ha quedado impresionado con Hamza Abdelkarim tras sus primeros entrenamientos y su doblete ante el Birmingham City. El extremo cree que el joven egipcio reúne condiciones que pueden potenciar su fútbol, ya que fija a los centrales, ocupa el área y obliga a la defensa rival a cerrarse, dejando más espacio para recibir, encarar y decidir desde la derecha.

Por eso, dentro del vestuario ha comenzado a defender que Hamza continúe en dinámica del primer equipo esta temporada. Lamine Yamal no está valorando únicamente sus dos goles, sino el efecto que produce su presencia. Con un nueve pendiente del remate, las ayudas defensivas sobre el extremo se reducen y aparecen líneas de pase que no existen cuando el Barça juega sin una referencia clara.

Hamza libera el mejor fútbol de Lamine

El egipcio es un delantero más clásico que Julián Álvarez. No necesita abandonar constantemente el área para entrar en contacto con el balón y puede permanecer entre centrales esperando el centro, el pase atrás o el rechace. Esa amenaza obliga al lateral rival a decidir entre cerrar hacia dentro o quedarse cerca de Lamine, una duda que beneficia siempre al atacante azulgrana.

Hamza Abdelkarim Instagram
Hamza Abdelkarim Instagram

Julián Álvarez sigue siendo la prioridad de Hansi Flick por su capacidad asociativa, presión y movilidad, pero la operación exige una inversión enorme. Lamine considera que el Barça ya tiene un perfil complementario en casa y que debe darle oportunidades antes de gastar más de cien millones. No afirma que Hamza sea mejor futbolista, sino que su forma de jugar puede ayudarle.

Flick deberá decidir cuánto confía en él

Hamza comenzará previsiblemente con el Barça Atlètic, aunque su doblete ha cambiado la consideración interna. Flick elogió sus movimientos y destacó que hizo exactamente lo que se espera de un delantero centro. El técnico sabe que necesita mejorar físicamente, interpretar la presión y demostrar regularidad, pero también entiende que pocas alternativas ofrecen un instinto de área tan natural.

Lamine está como loco por compartir ataque con él esta temporada. Prefiere un nueve que ocupe centrales y convierta sus centros en ocasiones antes que otro atacante que aparezca en sus zonas. Julián aportaría experiencia inmediata, pero Hamza ofrece una conexión táctica que puede crecer años. La petición no obliga al Barça a renunciar al argentino, aunque abre un debate inesperado: invertir una fortuna o apostar por un delantero de 18 años que ya entiende cómo facilitar el fútbol de la gran estrella.