Kylian Mbappé ha encontrado en Michael Olise a uno de sus mejores socios durante el Mundial y dentro del entorno del Real Madrid empieza a crecer una sensación clara que indica que tarde o temprano, ambos acabarán compartiendo también vestuario en el Bernabéu. El lider francés ha elogiado su inteligencia, su visión y la facilidad con la que interpreta sus desmarques.
No es el único que piensa así. Varios jugadores y personas cercanas al vestuario blanco consideran que Olise encaja perfectamente en el proyecto de José Mourinho. Puede partir desde la derecha, jugar por dentro y asistir a Mbappé para llevar al Real Madrid al siguiente nivel. Su rendimiento con Francia ha reforzado una operación que el club sigue desde hace meses.
Mbappé encuentra al socio que necesita en ataque
La conexión entre ambos se ha convertido en una de las grandes noticias de Francia. Olise juega con la cabeza levantada, detecta los movimientos del delantero y acelera cada ataque sin monopolizar el balón. Mbappé ha reconocido que resulta muy sencillo jugar a su lado, una declaración que alimenta inevitablemente los rumores sobre su futuro.

Mourinho también quiere un extremo capaz de crear ocasiones sin romper el equilibrio del equipo. Y en este sentido, Olise ofrece trabajo, pausa, último pase y amenaza desde fuera del área. Algo que encaja mejor con Mbappé que Vinicius. Su llegada permitiría liberar a Mbappé y añadir un organizador que el Real Madrid no tiene actualmente en esa posición ni en ninguna otra.
El Bayern prepara una batalla para retenerlo
El gran obstáculo es el Bayern de Múnich. Olise tiene contrato hasta 2029, no cuenta con cláusula de salida y el club alemán insiste en que no está en venta. Su presidente ha rechazado públicamente cualquier negociación, mientras la dirección deportiva prepara una renovación con una mejora salarial importante para blindarlo.
La realidad es que Mbappé no ha anunciado que Olise vaya a fichar por el Real Madrid y el club blanco ha negado contactos formales. Sin embargo, la relación entre ambos, el interés existente y el deseo de Mourinho mantienen viva la operación. En el vestuario muchos creen que el francés terminará llegando, aunque no necesariamente este verano. Para conseguirlo, el Real Madrid deberá convencer primero al jugador y después romper la resistencia de un Bayern que no piensa facilitar la salida de una de sus grandes estrellas durante las próximas semanas del mercado estival.