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Julián Álvarez y su entorno ya conocen la nueva postura del Barça. El club catalán no va a apretar por su fichaje en enero y ha decidido aparcar una operación que durante meses parecía prioritaria. Hansi Flick sigue valorando muchísimo al argentino, pero ahora mismo considera que hay otras necesidades más urgentes, especialmente en defensa, y que el ataque está suficientemente cubierto.

El cambio de escenario abre la puerta a otros clubes y el Chelsea aparece como el gran candidato para moverse. El conjunto inglés sí estaría dispuesto a lanzar una ofensiva importante en enero y en el Atlético de Madrid empiezan a asumir que esa puede ser la operación que termine sacando al delantero del Metropolitano.

El Barça se baja de la carrera en enero

La decisión tiene mucho que ver con el momento de Raphinha. El brasileño está rindiendo a un nivel altísimo, puede actuar como referencia ofensiva y además Gabriel Jesus ofrece una alternativa fiable. Para Flick, invertir una cantidad enorme en Julián ahora mismo no compensa si antes no se resuelven otros problemas de la plantilla.

Julián Álvarez Atlético de Madrid EFE

El Barça quiere concentrar recursos en reforzar el centro de la defensa y, si es posible, cerrar un central zurdo de máximo nivel. Eso deja a Julián fuera de las prioridades inmediatas, por mucho que siga gustando dentro del club.

El Chelsea puede aprovechar el hueco que deja el Barça

El argentino ya sabe que no debe esperar una gran ofensiva desde Barcelona en enero. Sus agentes manejan otros escenarios y el Chelsea es el que más fuerza gana. El club inglés tiene capacidad económica para plantear una operación muy importante y también un proyecto en el que Julián Álvarez tendría un papel central. En el Atlético tampoco son ajenos a esa situación. Si llega una propuesta difícil de rechazar y el jugador mantiene la idea de buscar un nuevo escenario, la salida puede terminar siendo inevitable.

El Barça no cierra la puerta para siempre, pero sí para este mercado. Flick prefiere gastar en posiciones donde detecta carencias más evidentes. Julián tendrá que mirar ahora hacia otro lado si quiere salir en enero. Y con el Chelsea dispuesto a moverse mientras el Barça se aparta, en Madrid empiezan a asumir que el adiós del argentino puede estar mucho más cerca.