José Mourinho ya ha hablado con el Real Madrid y su nombre vuelve a estar encima de la mesa como algo más que una simple posibilidad o un sueño. En el club blanco saben que el momento es muy delicado, que el equipo no termina de encontrar el rumbo y el entorno empieza a mirar a perfiles capaces de imponer orden en el vestuario cuando todo se viene abajo. Y ahí, inevitablemente, aparece el nombre del portugués. Uno de los pocos a los que nunca les importará enfrentarse a las estrellas.

La sensación dentro del club es que hace falta un giro de guion, alguien con carácter y conocimiento de lo que significa sentarse en un como banquillo el del Madrid. No se trata solo de conseguir resultados, sino de mandar y de devolver al vestuario una identidad que muchos creen que se ha ido diluyendo con el paso de los meses y la actitud errática de los jugadores.

Una eliminatoria que puede marcarlo todo

En este sentido, la Champions League puede ser el punto de inflexión definitivo. Si el Real Madrid cae eliminado ante el Benfica, el camino quedaría prácticamente despejado para que José Mourinho vuelva a tomar las riendas del equipo. En ese escenario, en el club entienden que no tendría sentido seguir estirando una situación que ya genera demasiadas dudas con Arbeloa al frente.

Álvaro Arbeloa Real Madrid
Álvaro Arbeloa Real Madrid

En cambio, si el conjunto blanco logra sobrevivir en Europa, la decisión no se frenaría, pero sí se ajustaría algo más en los tiempos. Según cuentan, el acuerdo está avanzando, aunque sin precipitar movimientos que puedan alterar el tramo más decisivo de la temporada. Todo dependerá de cómo responda el equipo cuando la presión sea máxima.

Arbeloa está cada vez más discutido

La realidad es que Álvaro Arbeloa tiene cada vez menos margen. No tanto por falta de implicación, sino porque el equipo le ha quedado grande. En el club valoran su figura, pero también asumen que el vestuario necesita algo más que buenas palabras para reconducir la situación. Ahí es donde Mourinho vuelve a ganar peso. Su perfil encaja con lo que ahora mismo se busca. Es autoridad total que tendrá control del grupo y cuenta con una idea clara desde el primer día. Además, su conocimiento del Real Madrid y del entorno juega a favor en un momento donde no hay demasiado espacio para experimentos.

Así pues, todo queda pendiente de lo que ocurra en Europa y de cómo evolucione el equipo en las próximas semanas. Pero la sensación es evidente: el Real Madrid ya mira hacia adelante y José Mourinho espera, consciente de que su regreso puede estar mucho más cerca de lo que muchos imaginan.