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Jorge Mendes tiene motivos para buscar una solución a la situación de Alejandro Balde. El lateral ha perdido protagonismo con Hansi Flick y mantenerse durante meses en un papel secundario puede perjudicar tanto su progresión como su valor de mercado. Enero aparece como una oportunidad para cambiar ese escenario. Según las informaciones publicadas sobre su futuro, su representante ya habría ofrecido al futbolista a la Roma como posible destino.

En este sentido, el problema de Balde está en las decisiones deportivas del entrenador. Los pocos minutos indican que actualmente tiene difícil hacerse un sitio, una situación que exige valorar alternativas. Para Mendes, esperar hasta el verano tendría un coste si el lateral continúa sin jugar. Un cambio de equipo podría devolverle continuidad y permitirle demostrar que conserva las condiciones que lo llevaron a convertirse en una apuesta importante del Barça.

Mendes necesita que Balde vuelva a jugar

El interés del agente resulta fácil de entender. Un futbolista joven necesita competir para sostener su crecimiento y despertar interés entre otros clubes. Cuando las apariciones se reducen, también disminuyen las oportunidades de enseñar su mejor versión. Balde necesita partidos para recuperar confianza, corregir errores y volver a sentirse importante. Una salida tendría sentido si le ofreciera ese contexto, especialmente después de comprobar que su situación con Flick no termina de cambiar.

Balde Barça

De esta manera, Mendes puede encontrar un punto de coincidencia con la planificación azulgrana. Si el entrenador sigue confiando en otras opciones, el Barça tendría que decidir qué hacer con un jugador que ocupa espacio en la plantilla sin participar demasiado. Su marcha permitiría reorganizar el lateral y estudiar una incorporación. Andrea Cambiaso figura entre los nombres vinculados al club para cubrir posibles salidas en las bandas defensivas.

Enero puede ofrecer una solución para las dos partes

La Roma aparece como una posibilidad que debe pasar del ofrecimiento a una operación concreta. Para Balde, lo fundamental sería conocer qué papel tendría y si realmente encontraría las oportunidades que ahora le faltan. Cambiar de camiseta sin mejorar su situación tampoco resolvería el problema. El trabajo de Mendes consistiría en encontrar un destino donde el interés por incorporarlo vaya acompañado de una función clara dentro del equipo.

Así pues, enero puede acercar los intereses del jugador, su representante y el Barça. Balde necesita recuperar minutos; Mendes, proteger su carrera y su cotización; y Flick, disponer de una plantilla ajustada a sus preferencias. Si el lateral continúa sin protagonismo, buscar una salida ganará sentido para todos. El objetivo sería que dejara de acumular suplencias y volviera a competir con continuidad.