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Joan Laporta vuelve a acercarse a una operación que durante mucho tiempo parecía casi imposible como lo es el fichaje de Julián Álvarez. El presidente del Barça ha reconocido que su relación con Miguel Ángel Gil Marín ha mejorado y ese cambio puede ser decisivo para abrir una negociación con el Atlético de Madrid de cara al mercado de enero. Con las relaciones entre ambos clubes más normalizadas, el escenario empieza a ser mucho menos hostil que hace unos meses.

Julián sigue siendo uno de los delanteros que más gustan en el Barça por su movilidad, presión, capacidad para atacar espacios y facilidad para convivir con otros atacantes. Hansi Flick valora especialmente a los delanteros que no viven únicamente del área y que pueden participar en la presión y en la asociación, algo que encaja perfectamente con el argentino.

La relación con Gil Marín puede desbloquear una operación muy difícil

Laporta sabe que cualquier negociación con el Atlético necesita partir de una relación institucional mucho más fluida. El propio presidente ha admitido que ahora se lleva mejor con Gil Marín y eso reduce una barrera que hasta hace poco hacía cualquier conversación mucho más complicada.

Julián Álvarez Atlético de Madrid EFE

No significa que el Atlético de Madrid vaya a regalar a Julián ni que la operación esté cerrada. El delantero tiene un valor enorme y cualquier salida obligaría al Barça a hacer un esfuerzo económico importante. Pero el simple hecho de que exista una vía de diálogo ya cambia mucho el panorama.

Enero aparece como la gran oportunidad

El Barça quiere adelantarse antes de que otros grandes clubes entren en la carrera. Si el Atlético de Madrid acepta sentarse a negociar y Julián muestra predisposición, Laporta intentará acelerar para que la operación pueda resolverse ya en enero. Flick considera que un atacante de ese perfil elevaría inmediatamente el nivel ofensivo. Julián puede jugar como nueve, caer a los costados y asociarse con Lamine Yamal o Raphinha sin obligar al equipo a cambiar completamente su estructura.

La clave estará en el precio y en las condiciones de pago. El Barça necesita encontrar una fórmula asumible, pero ahora cuenta con algo que antes no tenía: un canal mucho más directo con la dirección del Atlético. Laporta ve ahí la oportunidad. Las relaciones se han normalizado, el jugador sigue gustando muchísimo y enero puede convertirse en el momento para intentarlo de verdad. Si la negociación avanza, Julián volverá a situarse como uno de los grandes objetivos del Barça.