Joan Garcia empieza a tener muy claro dónde está una de las debilidades que el Barça debe proteger mejor. Xavi Espart está ofreciendo un rendimiento altísimo en el juego, ha ganado peso en los planes de Hansi Flick y acaba de renovar hasta 2030, pero en las acciones a balón parado sigue dejando dudas por una cuestión puramente física.
El partido contra el Betis volvió a evidenciarlo. En el córner del 1-1, el Barça defendió mal la acción y Espart acabó perdiendo el duelo dentro del área ante Gómez, que llegó antes y remató con ventaja. Se señaló directamente esa acción como uno de los errores defensivos que permitieron al conjunto verdiblanco meterse de nuevo en el encuentro.
Espart suma mucho, pero en los córners hay que protegerlo
El problema no está en su fútbol ni en su nivel. Espart ofrece salida limpia, movilidad, capacidad para jugar por dentro y una energía que encaja perfectamente en la idea de Flick. Incluso contra el Betis volvió a moverse muchas veces como interior cuando el Barça tenía la pelota, algo que explica por qué el técnico confía tanto en él.
La debilidad aparece cuando tiene que competir por arriba contra jugadores más fuertes y con mayor envergadura. Ahí Joan Garcia necesita que el equipo reorganice mejor las marcas y evite dejar al canterano emparejado con uno de los principales rematadores rivales.
Flick debe esconder la debilidad sin tocar lo que funciona
Eso no significa que haya que sacar a Espart del once. Todo lo contrario. Si el canterano mantiene este nivel, Flick tiene motivos para seguir utilizándolo, pero debe ajustar la defensa de los córners para que no quede expuesto. Una solución pasa por asignarle jugadores menos peligrosos en el juego aéreo y dejar que centrales como Pau Cubarsí o Gerard Martín asuman los duelos más exigentes. Joan Garcia también puede ordenar mejor esas referencias desde la portería.
Espart está demostrando que suma mucho cuando el balón rueda. El Barça no necesita renunciar a esa ventaja por una carencia concreta. El plan debe ser exactamente el contrario: mantenerlo en el campo y construir alrededor una estructura que esconda su punto más débil. Porque en el juego Espart aporta, pero en los córners el rival ya sabe dónde puede intentar hacer daño.
