Joan Garcia nunca tuvo un único ídolo bajo palos. El portero del Barça ha explicado que durante su formación prefirió fijarse en varios de los grandes guardametas españoles de los últimos años y quedarse con algo diferente de cada uno. Entre ellos aparecen tres nombres especialmente importantes: Iker Casillas, Víctor Valdés y David de Gea.
Lo explicó en marzo de 2026, después de recibir su primera convocatoria con la selección española absoluta. “Nunca he tenido ningún referente”, reconoció antes de recordar que, a medida que fue creciendo, empezó a observar a todos los porteros. Primero se fijó especialmente en Casillas y Valdés y, unos años después, también en De Gea.
Casillas, Valdés y De Gea marcaron su aprendizaje
La elección explica bastante bien el perfil que ha terminado desarrollando Joan Garcia. Casillas representaba los reflejos, la velocidad de reacción y la personalidad en los grandes escenarios. Valdés añadió una forma diferente de entender la portería, mucho más relacionada con el juego de posición y la participación con balón.
De Gea apareció después, cuando Joan ya tenía más edad y podía analizar otros detalles del puesto. Su agilidad y capacidad para resolver acciones difíciles bajo palos también se convirtieron en aspectos de los que el actual portero azulgrana intentó aprender.
Joan no quiere copiar a nadie
Precisamente por eso Joan evita señalar a un único modelo. Su filosofía consiste más bien en observar a muchos porteros y extraer pequeñas cosas de cada uno. Incluso ahora reconoce que continúa haciéndolo y que prácticamente no puede mirar un partido sin prestar atención a lo que hace el guardameta. En otra entrevista concedida ese mismo día a El Larguero, explicó que actualmente le gusta especialmente David Raya, al que destacó por su temporada en la Premier League, su juego con los pies y su rendimiento en acciones a balón parado.
Esa mezcla de referencias ayuda a entender al portero en el que se ha convertido. Joan quiere ser valiente, participar lejos de la línea de gol y ayudar al equipo también con balón. No hubo, por tanto, un único póster en la pared. Hubo varios modelos. Casillas, Valdés y De Gea marcaron distintas etapas de su aprendizaje, y Joan Garcia fue construyendo su propio estilo tomando un poco de cada uno.
