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Los jugadores de Irlanda recuerdan a las víctimas de Palestina en el partido contra Israel. Desde la oficialización del partido de la UEFA Nations League entre la selección de Irlanda contra Israel, la FAI se enfrentó a una fuerte presión social en su país, donde más de 160 deportistas y aficionados exigían un boicot y se negaban a jugar a causa de la guerra en Gaza. La tensión continuó hasta el día antes del partido, cuando el portero Gavin Bazunu comunicó que no jugaría el partido y el resto de compañeros hicieron una votación que acabó con una "significativa mayoría" a favor de disputar el partido.

Irlanda se niega a saludar

Finalmente, Irlanda disputó el partido, evitando así graves sanciones de la UEFA, y los jugadores irlandeses aprovecharon los focos para reivindicarse en el terreno de juego. Antes de que empezara a rodar el balón, todos los jugadores irlandeses bajaron la cabeza cuando sonó el himno de Israel. Una vez concluidos los himnos, los dos equipos no formaron la tradicional fila para el saludo protocolario y, en el sorteo inicial, el capitán de Irlanda, Dara O'Shea, también se negó a saludar a Manor Solomon, capitán del conjunto israelí.

Todos los jugadores de Irlanda han estado presentes menos el portero suplente, Bazunu, que con un comunicado en sus redes ya anunció que no jugaría: "Siento el máximo respeto por cada uno de mis compañeros de equipo, por el seleccionador, por su cuerpo técnico y por el pueblo irlandés. Soy un hombre de fe firme e intento, en la medida de lo posible, ser una persona de carácter y principios. Mi decisión se basa exclusivamente en mi convicción personal de que matar personas inocentes está mal. Es importante señalar que mi postura no va en contra del pueblo israelí ni de la comunidad judía, sino de las atrocidades que se cometen en la región".

Brazaletes negros en recuerdo a las víctimas de Gaza

En un partido donde prácticamente no había seguidores de Irlanda, los jugadores salieron con un brazalete negro. David Courell, director ejecutivo de la FAI, declaró el sábado que se trataba de un gesto "en reconocimiento de todas las vidas perdidas en el conflicto de Gaza". El autor del tercer gol, Jack Moylan, se quitó el brazalete negro y le dio un beso, antes de besar también el escudo de Irlanda.

Finalmente, el partido ha terminado 0-3 a favor de Irlanda con goles del jugador del Betis, Troy Parrot, Adam Idah y el mencionado anteriormente, Moylan. Al acabar el partido, el entrenador, Heimir Hallgrímsson, declaró que "ha sido una de las semanas más difíciles para mí como entrenador y supongo que lo mismo ocurre con la mayoría de los jugadores. Son situaciones que no habíamos vivido antes. Cuando nos encontramos en estas circunstancias, esperamos tomar más decisiones acertadas que erróneas, pero es imposible acertar en todo".