Cargando...

El Barça ha vuelto a golear en la Champions y se ha impuesto al Galatasaray (1-4), pero no todas las noticias de la noche han llegado desde el césped. En la entrada del RAMS Park, varios aficionados blaugrana desplazados a Estambul han denunciado que, durante los controles de seguridad, les han retirado senyeres y banderas del Barça. Una situación que ha provocado indignación entre los seguidores, que no entienden por qué no han podido acceder con símbolos de su equipo y de Catalunya. Además, los hechos se han producido en los accesos reservados a la afición visitante, separada del resto del público del Galatasaray.

Indignación entre los aficionados blaugrana en Estambul

Varias cuentas de aficionados del Barça han denunciado los hechos a través de las redes sociales. El RAMS Park, conocido popularmente como el infierno turco, es un estadio con un ambiente especialmente intenso, y los seguidores ya esperaban controles estrictos en un partido de estas características. Lo que no imaginaban era tener que dejar atrás sus banderas. Según ha informado RAC1, los Mossos d'Esquadra habían advertido que estas banderas no estaban prohibidas, pero el match commander, responsable de la seguridad del partido, ha decidido requisarlas porque no las conocía. La normativa de la UEFA regula la exhibición de símbolos y pancartas y prohíbe, entre otras cosas, los mensajes ofensivos, discriminatorios o provocadores. Ahora bien, una senyera o una bandera del Barça no constituyen, por sí solas, una incitación al odio o a la violencia.

Casi 900 aficionados blaugrana se han desplazado hasta Estambul para apoyar al equipo y algunos han vuelto a encontrarse con problemas en los accesos de un estadio. El caso recuerda, salvando las distancias, el episodio vivido en Elche, cuando un seguidor del Barça fue agredido por agentes de la policía española. Evidentemente, se trata de situaciones de gravedad muy diferente. Esta vez no se han denunciado agresiones de aquella naturaleza, sino la retirada de banderas. Sin embargo, el incidente vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los límites de los controles de seguridad y el respeto a la libertad de expresión de los aficionados. 

Una nueva exhibición del Barça en el infierno turco

En el ámbito deportivo, los aficionados desplazados sí que han podido celebrar otra exhibición de los hombres de Hansi Flick. El Barça no se ha dejado intimidar por el ambiente del RAMS Park y ha acabado imponiendo su superioridad. Después de una primera mitad más exigente, que ha acabado con empate a un gol, los blaugrana han resuelto el partido en la reanudación hasta situar el definitivo 1-4 en el marcador. Una nueva demostración de fuerza en Europa que, esta vez, ha compartido protagonismo con la indignación de los seguidores por las banderas requisadas antes de entrar en el estadio. Una situación difícil de entender y que ha acabado oscureciendo una noche de celebración para la afición culé.