Hansi Flick tiene cada vez más claro que el Barça necesita reforzar el lateral derecho con un futbolista capaz de potenciar todavía más a Lamine Yamal. El elegido es Pedro Porro, un jugador que encaja en prácticamente todo lo que pide el técnico alemán: profundidad, agresividad ofensiva, capacidad para aparecer por dentro y suficiente calidad técnica para asociarse con el extremo cerca del área.
Para Flick, el fichaje empieza a ser innegociable, pero Deco tiene un problema importante. Antes de lanzarse a por el internacional español, el Barça necesita generar una venta relevante, cercana a los 50 millones de euros, que permita liberar margen económico y encajar una operación que no será barata.
Pedro Porro encaja perfectamente con Lamine
La obsesión de Flick es construir un costado derecho mucho más peligroso. Con Lamine atrayendo rivales hacia dentro, un lateral como Porro puede aprovechar constantemente el espacio exterior, atacar la espalda de la defensa y obligar al rival a elegir entre cerrar al extremo o controlar la subida del lateral.
Ese tipo de movimientos son precisamente los que más pueden liberar a Lamine. El extremo tendría más líneas de pase, más situaciones de uno contra uno y más opciones para recibir cerca del área sin tener siempre dos defensores encima. Además, Porro tiene una capacidad ofensiva poco habitual para un lateral. Puede centrar, llegar a zonas de remate y participar en la construcción como un centrocampista más. Flick considera que ese perfil puede transformar completamente una banda que todavía tiene margen de mejora.
Deco necesita una gran venta antes de atacar
El principal obstáculo está en las cuentas. El Barça no puede afrontar una operación de este tamaño sin liberar espacio antes, y Deco sabe que necesita una venta importante para moverse con garantías. La cifra que maneja el club ronda los 50 millones, una cantidad que permitiría afrontar buena parte del coste del fichaje y aliviar también la masa salarial. Sin esa salida, la operación sería mucho más complicada.
Por eso el mercado azulgrana queda conectado a una decisión previa. Flick ya ha señalado a Porro como una prioridad y no quiere otra solución de menor nivel si finalmente hay margen para invertir. El técnico entiende que el lateral español puede ser mucho más que un simple refuerzo. Puede convertirse en el socio perfecto de Lamine y en una pieza capaz de cambiar toda la estructura ofensiva del costado derecho. Ahora la pelota está en el tejado de Deco: primero vender, después ir con todo a por Pedro Porro.
