Hansi Flick empieza a plantearse un cambio importante en la gestión de Lamine Yamal. El extremo lo está jugando prácticamente todo y sigue siendo el futbolista más utilizado del Barça, pero el calendario obliga a pensar también en abril y mayo. El técnico alemán observa cómo Luis Enrique está protegiendo a Ousmane Dembélé y a otras estrellas del PSG en la Ligue 1 para llegar con mucha más frescura a las grandes noches de Champions.
El problema es que Lamine no entiende el fútbol de esa manera. Quiere jugar siempre, ser titular y permanecer en el campo incluso cuando el partido está prácticamente resuelto. Flick ya lo sabe y por eso reconoce que gestionar sus minutos es especialmente complicado. Ante el Galatasaray, incluso admitió que no se planteó sustituirlo porque físicamente lo veía preparado para continuar.
Luis Enrique enseña el camino
El PSG lleva tiempo utilizando una política mucho más agresiva de rotaciones. Luis Enrique cambia gran parte de su equipo entre Champions y Ligue 1 y protege especialmente a sus futbolistas más determinantes cuando el calendario se aprieta. El objetivo es llegar a las eliminatorias europeas con piernas frescas, incluso a costa de reducir mucho los minutos de algunas estrellas en competición doméstica.
Por su parte Flick podría llegar a estudiar introducir algo parecido con Lamine. El Barça dispone ahora de más profundidad ofensiva y futbolistas como Raphinha, Anthony Gordon, Karim Adeyemi o Fermín López permiten asumir determinados partidos de Liga sin cargar siempre todo el ataque sobre el mismo jugador.
Lamine no quiere convertirse en un especialista de Champions
Ahí aparecerá el choque. Lamine está acostumbrado a competir cada tres días y además regula mucho su esfuerzo dentro de los partidos. Los datos del cuerpo técnico señalan que pasa buena parte de los encuentros caminando o trotando y recorre menos kilómetros que otros compañeros, una forma de autogestión que explica por qué insiste en jugarlo todo. Flick, sin embargo, no puede pensar únicamente en el siguiente partido. La temporada pasada ya sufrió las consecuencias de cargar demasiado a su estrella y ahora quiere evitar llegar a primavera con el mismo problema.
El plan no sería apartar a Lamine de la Liga, sino elegir mejor cuándo puede empezar en el banquillo o marcharse antes. Luis Enrique ya ha demostrado que una estrella puede jugar menos en el campeonato doméstico y seguir siendo decisiva en Europa. Convencer a Lamine Yamal será otra historia. Para él, descansar no es un premio. Es quedarse sin jugar.
