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Gavi atraviesa uno de los momentos más delicados desde que regresó al primer plano del Barça. Apenas está teniendo minutos y Hansi Flick considera que todavía no está preparado para sostener el ritmo que exige el equipo en los partidos más importantes. El problema es que dentro del vestuario la percepción es diferente, ya que muchos compañeros creen que necesita jugar precisamente para recuperar sensaciones y volver a acercarse a su mejor nivel.

La situación genera una división más deportiva que personal. Flick no duda de la calidad ni del carácter de Gavi, pero entiende que ahora mismo Pedri, Rodri, Fermín y Dani Olmo están por delante en varios contextos. El alemán prioriza el rendimiento y el estado de forma actual y considera que el centrocampista todavía necesita mejorar en varios aspectos importantes antes de recuperar un papel importante.

Flick no quiere precipitar su regreso al máximo nivel

El técnico sabe que Gavi es un jugador que compite siempre al límite y precisamente por eso quiere ser prudente. Su fútbol depende mucho de la intensidad, los duelos, la presión y la capacidad para repetir esfuerzos. Si no puede sostener ese nivel durante muchos minutos, Flick prefiere introducirlo poco a poco antes que exponerlo en partidos demasiado exigentes.

Gavi Barça Elx

Además, la competencia es enorme. Rodri y Pedri prácticamente monopolizan el centro del campo, mientras que Fermín y Olmo ofrecen soluciones diferentes entre líneas. Eso deja a Gavi con pocas oportunidades para acumular los minutos que necesita.

El vestuario quiere verlo de nuevo sobre el césped

Sus compañeros, en cambio, creen que la mejor forma de recuperar al verdadero Gavi es darle continuidad. Dentro del vestuario existe mucho cariño hacia él y varios futbolistas consideran que su energía sigue siendo necesaria, incluso aunque todavía no esté al cien por cien. No se trata de cuestionar abiertamente a Flick, sino de una diferencia de criterio sobre el proceso. El entrenador apuesta por la paciencia; sus compañeros creen que jugar puede acelerar su recuperación competitiva.

Gavi también sabe que el contexto ha cambiado. Ya no tiene un puesto reservado y tendrá que volver a ganárselo dentro de una plantilla con muchísimo talento. Flick no quiere perderlo ni mucho menos, pero tampoco piensa acelerar los tiempos por presión interna. El vestuario desea verlo cuanto antes otra vez como protagonista. El entrenador, en cambio, cree que primero debe demostrar que puede competir al mismo ritmo que quienes hoy ocupan su lugar.