Frenkie de Jong puede encontrarse ante una situación muy diferente a la que vivió hace cuatro años. Entonces, el Manchester United llegó a un acuerdo con el Barça por una cifra inicial cercana a los 65 millones de euros, pero el neerlandés se negó a abandonar el club. Ahora, si aparece nuevamente una propuesta de ese nivel, la respuesta podría ser completamente distinta.
La situación deportiva ha cambiado mucho. De Jong lleva meses condicionado por sus problemas físicos y todavía trabaja para recuperar el ritmo competitivo. Mientras tanto, Rodri y Pedri han ganado muchísimo peso en el centro del campo y Hansi Flick incluso ha probado al neerlandés como central durante los últimos entrenamientos.
De Jong ya no tiene el sitio que tenía
El principal problema para el centrocampista es que su regreso no garantiza recuperar automáticamente la titularidad. El Barça dispone ahora de más alternativas en la medular y Flick tiene perfiles que encajan mejor en determinados contextos. Eso cambia también la postura de Frenkie. Si termina entendiendo que tendrá que luchar constantemente por minutos y que su papel ya no es intocable, una salida al United puede resultar mucho más atractiva que en 2022.
Además, la Premier League sigue ofreciendo un escenario que encaja con sus características. De Jong necesita continuidad, libertad para conducir desde atrás y un equipo que le permita asumir responsabilidad en la construcción.
65 millones cambiarían también los planes del Barça
Para el Barça, una oferta de esa magnitud sería muy difícil de ignorar. El club podría generar un ingreso importante por un futbolista de 29 años y utilizar ese margen para reforzar posiciones consideradas más prioritarias. Está claro que Hansi Flick sigue valorando a De Jong, pero también sabe que la plantilla necesita equilibrio. Si Rodri y Pedri mantienen su jerarquía y aparecen otras soluciones en el centro del campo, la salida del neerlandés dejaría de ser un problema imposible de resolver.
Esta vez, además, el propio jugador podría facilitar la operación. Ya no tendría sentido cerrar la puerta automáticamente a Inglaterra si su protagonismo en Barcelona continúa reduciéndose. El escenario recuerda mucho al de 2022, pero con una diferencia fundamental: entonces Frenkie quiso quedarse a toda costa. Ahora, si el United vuelve realmente con 65 millones y el Barça acepta, el neerlandés puede ser quien termine dando la luz verde definitiva.
