Hansi Flick no ha tardado ni una semana en darse cuenta de lo que puede aportar Marcus Rashford a su Barça. El delantero inglés, que acaba de aterrizar en la disciplina azulgrana, ha dejado una impresión espectacular en los primeros entrenamientos: rápido, potente, con hambre y, sobre todo, en un gran estado físico tras recuperarse completamente de sus problemas en los isquiotibiales. Flick lo ve más que preparado para ser una pieza importante desde el primer día.

A Flick le tocará decidir

De hecho, el técnico alemán empieza a tener un “bendito problema”: si Rashford mantiene este nivel, será muy difícil dejarlo en el banquillo. Pero para hacerle hueco, alguien de peso en el vestuario tendrá que quedarse fuera. Y las opciones son dolorosas: Raphinha, Dani Olmo o incluso Robert Lewandowski.

Marcus Rashford FC Barcelona
Marcus Rashford FC Barcelona

Rashford, por perfil, encaja como anillo al dedo en el extremo izquierdo, una posición que el Barça no tenía completamente definida. Ahí es donde ha rendido mejor durante toda su carrera, entrando desde la banda hacia dentro y aprovechando su velocidad y disparo. Flick ha trabajado con sistemas flexibles y no descarta que Rashford tenga libertad por el carril zurdo mientras Lamine Yamal mantiene su indiscutible rol en la derecha.

Pero esto abre una cuestión táctica delicada: ¿quién se cae? En el tridente ofensivo actual del Barça, Lewandowski ocupa el centro del ataque, con Raphinha y Dani Olmo repartiéndose los extremos. Raphinha, además, tuvo una gran temporada pasada, mientras que Dani Olmo fue uno de los fichajes estrella del verano pasado y cuenta con la total confianza de Flick, que le ve como un jugador fundamental si consigue mantenerse sano.

A ello se suma la presencia de jugadores como Fermín, Roony Bardghji o incluso Ferran Torres. La competencia es máxima y Flick deberá hilar fino para mantener la motivación y el equilibrio dentro del vestuario.

Raphinha Pau Víctor Dani Olmo gol senyera
Raphinha Pau Víctor Dani Olmo gol senyera

Aun así, el técnico ya se frota las manos. La versatilidad de Rashford y su capacidad para jugar como extremo, segundo delantero o incluso delantero centro si hace falta, le convierte en una arma letal para distintas situaciones de partido. Flick, que insiste mucho en la meritocracia, ya dejó claro que jugarán los que mejor estén, sin importar nombres ni jerarquías.

De momento, Rashford está cumpliendo con creces. Si sigue así, alguien importante tendrá que dar un paso al lado. Y Flick, aunque tendrá que gestionar egos, sabe que tener demasiadas opciones de calidad siempre es mejor que no tener ninguna.