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Luis Figo ya tiene claro quién debería llevarse el Balón de Oro si tuviera que elegir entre algunas de las grandes estrellas del fútbol mundial. El exfutbolista portugués participó en una dinámica promocional vinculada al videjuego EA Sports FC 27 y terminó decantándose por Lamine Yamal, incluso cuando en la comparación final apareció Leo Messi.

La frase con la que justificó su decisión fue tan directa como llamativa: "Démoselo a Lamine, Messi ya tiene muchos". Figo, ganador del Balón de Oro en el año 2000, eligió así al joven futbolista del Barça en un juego que fue enfrentando a varios de los nombres más importantes del panorama internacional.

Lamine fue superando nombres de máximo nivel

Durante la dinámica, Figo tuvo que elegir entre futbolistas como Rodri, Kylian Mbappé, Erling Haaland, Harry Kane, Ousmane Dembélé o Khvicha Kvaratskhelia. En uno de los cruces colocó a Lamine por delante de Rodri y más tarde volvió a apostar por él frente a Mbappé, reconociendo que esa elección le resultaba especialmente complicada.

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La final terminó enfrentando dos generaciones completamente distintas. Por un lado, Messi, referencia absoluta de los últimos años y ganador del premio en múltiples ocasiones. Por el otro, Lamine, convertido ya en una de las grandes caras del nuevo fútbol europeo pese a su juventud.

Figo apuesta por el relevo generacional

La elección del portugués tiene también una lectura simbólica. No cuestiona el nivel de Messi, sino que opta por premiar a quien representa una nueva etapa. Lamine Yamal ha pasado en muy poco tiempo de ser una gran promesa a competir directamente con futbolistas consolidados por los principales reconocimientos individuales. Ese crecimiento explica que ya aparezca en debates en los que hace apenas unos años habría sido impensable incluir a un jugador tan joven. Figo, precisamente por haber vivido desde dentro lo que significa ganar el Balón de Oro, añade todavía más peso mediático a una elección hecha en clave distendida.

El mensaje final quedó perfectamente resumido en una frase. Messi ya ha conquistado casi todo lo imaginable y Figo entiende que puede haber llegado el momento de mirar hacia la siguiente generación. En su cuadro particular no hubo dudas al final: Lamine Yamal debía quedarse con el premio.