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La primera jornada de la UEFA Nations League ha arrancado con polémica que en pocas horas ha dado la vuelta al mundo. No se ha dado en el duelo entre Xavi Hernández y Jürgen Klopp que ha atraído todas las miradas, sino en un Austria - Israel que no ha pasado desapercibido después de la insólita tarjeta roja que ha visto Abu Farkhi, delantero del conjunto visitante. El atacante israelí igualó el enfrentamiento en el minuto 55 con un gol de cabeza, pero su alegría duró muy poco, ya que instantes más tarde vio la segunda tarjeta amarilla por una polémica celebración en la que parecía simular disparar un tiro.

La controvertida celebración de Abu Farkhi

Abu Farkhi vio la primera tarjeta amarilla en el minuto 52. Solo tres minutos más tarde, empató el enfrentamiento, desatando la ilusión entre la afición de Israel. Lo que nadie se esperaba, sin embargo, era que acabaría expulsado inmediatamente después de celebrar el gol. El futbolista del Colorado Rapids, justo después de marcar, se dirigió al banderín de córner. Hasta aquí, todo normal. La polémica llega cuando decide cogerlo y colocarlo encima de su hombro, generando todo tipo de especulaciones: ¿simuló disparar un tiro o que jugaba al billar?

Las redes sociales se han inundado de todo tipo de teorías. Sea como fuere, el árbitro principal del partido no tardó en actuar para enseñarle la segunda amarilla y, consecuentemente, expulsarlo. La polémica está más que servida. Hay aficionados que interpretan que la celebración fue una simulación de un disparo, utilizando el banderín como arma. Un gesto que, en caso de ser la interpretación correcta, sería todavía más grave teniendo en cuenta el contexto bélico que existe entre Israel y Palestina. Otros, en cambio, han ofrecido una explicación diferente, ya que consideran que estaba imitando el gesto de un lanzamiento de billar.

Una expulsión que decanta el partido

El árbitro ha considerado la primera teoría y ha acabado enseñando la segunda amarilla al delantero israelí. La roja, además, ha acabado siendo decisiva. Israel ha podido aguantar el empate con un futbolista menos hasta el minuto 90, pero en el último minuto del partido ha acabado cediendo. Primero ha encajado un gol de Mwene y después, minutos más tarde, ya en el tiempo de descuento, Kalajdzic ha sentenciado el enfrentamiento con el tercer gol austriaco. El partido no pasará a la historia por el resultado, sino por una celebración que dará mucho que hablar durante los próximos días.