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Aston Martin empieza a asumir que Fernando Alonso podría no renovar su contrato al final de 2026. La escudería británica quiere mantenerlo, pero el rendimiento del AMR26 ha erosionado la confianza del asturiano y ha abierto un escenario que hace meses parecía improbable. Todo queda ahora pendiente de lo que ocurra con Max Verstappen y su futuro en Red Bull.

El neerlandés mantiene contrato hasta 2028, aunque su continuidad vuelve a generar dudas por las cláusulas de salida y la falta de garantías deportivas. Aston Martin observa la situación porque necesita saber si existe alguna posibilidad real de abrir una negociación. Esa reunión condicionará también la posición de Alonso, que no quiere comprometerse sin conocer el proyecto definitivo ni las opciones disponibles.

Verstappen puede cambiar todos los planes

La llegada de Verstappen supondría una transformación completa de la estructura. Aston Martin tendría que reorganizar salarios, jerarquías y objetivos alrededor del campeón, mientras Lance Stroll mantiene un vínculo especial con el equipo al ser el hijo del jefw. En ese escenario, Alonso podría interpretar que su ciclo está terminado y buscar otra aventura antes de cerrar su carrera en la Fórmula 1.

El problema es que el español tampoco está satisfecho con el presente. Ha reconocido estar agotado por tener que explicar constantemente los problemas del coche y considera que Aston Martin tiene el peor motor. Las mejoras previstas para después del verano serán decisivas, pero Alonso no quiere renovar únicamente por nuevas promesas después de varias temporadas esperando un salto competitivo.

Aston Martin teme que Alonso ya haya decidido marcharse

La escudería sigue considerando al bicampeón su opción preferida para 2027, pero sospecha que su paciencia se está agotando. Alonso decidirá después del verano, cuando pueda valorar las mejoras del coche, la evolución de Honda y los movimientos del mercado. También quiere saber si Alpine, Mercedes u otro proyecto pueden ofrecerle una última oportunidad con mayores garantías.

La realidad es que no existe una decisión oficial ni una reunión confirmada que garantice la llegada de Verstappen. Sin embargo, Aston Martin necesita resolver primero ese frente para ordenar su futuro. Si el neerlandés continúa en Red Bull y el coche británico no mejora, Alonso podría marcharse igualmente. En Silverstone ya temen que la renovación dependa menos del dinero que de una pregunta mucho más difícil: si realmente todavía merece la pena confiar.