El fútbol italiano ha entrado en combustión. Y es que, según han adelantado varios medios de comunicación, la Guardia di Fianza italiana ha arrestado a cuatro personas acusadas de gestionar una organización con estructura empresarial que celebraba fiestas en locales exclusivos de Milán en las que daba acceso al consumo de gas de la risa y a la compañía de jóvenes escorts en habitaciones de un hotel. Según las primeras investigaciones, cerca de 50 futbolistas de la Serie A habrían accedido a estos servicios, con jugadores del Milan y del Inter implicados, además de futbolistas de otros clubes que aprovechaban sus partidos como visitantes en Milán para vivir una relajante fiesta postpartido con "todo incluído".

Siempre según estas informaciones, los cuatro arrestados lograron recaudar más de un millón de euros con este sistema, para el que reclutaron a 100 modelos de imagen cuyo trabajo era entretener a los invitados en las fiestas. Los deportistas y empresarios que querían acudir debían pagar miles de euros por una mesa reservada, en las que se vendían las botellas de champán más caras del mercado. Luego llegaba el momento de la segunda fase, en la que los clientes podían acceder al consumo de gas de la risa y, posteriormente, a la compañía de una prostituta, que se llevaba el 50% de los beneficios.

Un piloto de la Fórmula 1, también implicado

La policía llevaba tiempo investigando el caso, con escuchas telefónicas en las que, por ejemplo, se implica a un piloto de la Fórmula 1. "Tengo un amigo que es piloto de Fórmula 1 y quiere una novia de pago. ¿Podemos encontrarla?", se escucha en una de las llamadas intervenidas, lo que da a entender que el escándalo va mucho más allá del fútbol profesional italiano. "Le enviaré a la brasileña", responde el otro interlocutor.

Los investigadores consideran que la red operaba dando a entender que se trataba de una agencia que organizaba eventos, fiestas nocturnas de alto standing, escondiendo que se llevaba a cabo también la captación de mujeres para convertirlas en prostitutas. De hecho, las mujeres vivían en pisos asociados a la agencia y cobraban por los servicios.

El gas de la risa, una droga indetectable en los controles antidoping

Uno de los puntos fuertes de la investigación es el uso masivo del denominado como gas de la risa, protóxido de nitrógeno, un compuesto químico con propiedades analgésicas y anestésicas que lleva al consumidor a un estado de euforia. "Se usa como sustancia psicoactiva porque no es detectable en los test antidopaje convencionales", han explicado los investigadores a medios italianos.

Ahora falta por ver no solo cómo evoluciona la investigación, sino si terminan saliendo a la luz el nombre de algunos de los implicados, una bola de nieve que puede remover los cimientos del fútbol italiano, especialmente los de los dos grandes equipos de Milán.