Hans-Dieter Flick está totalmente enamorado de las condiciones y del potencial que atesora un jugador. Y no ha dudado en recomendar a los ojeadores del Barça que no pierdan de vista su progresión, ya que está convencido de que cuenta con las aptitudes necesarias para llegar a ser uno de los mejores del planeta en un futuro no muy lejano. Su nombre es Lennart Karl, y ya es un fijo en el primer equipo del Bayern de Múnich, uno de los conjuntos más poderosos del planeta.
Debutó con tan solo 17 años, y el curso anterior ya fue importante en las rotaciones de Vincent Kompany. Y pese a que todavía está en edad juvenil, ya que nació en el año 2008, está totalmente consolidado. La increíble competencia que existe en su demarcación, con estrellas como Jamal Musiala, Serge Gnabry o Michael Olise, le impide jugar con más asiduidad. Pero, igualmente, es un revulsivo muy bien valorado por el técnico belga.
Y también está destinado a ser uno de los líderes de la selección alemana, con la cual debutó hace unos meses, aunque finalmente Julian Nagelsmann lo dejó fuera del Mundial. Sin embargo, con Jürgen Klopp promete ser uno de los referentes, y es una de las grandes esperanzas del país germano. Así que resulta totalmente comprensible que ‘Hansi’ haya comenzado a valorar la posibilidad de traerlo al Spotify Camp Nou en algún momento.
El problema es que Karl ha descartado esta opción, al menos por ahora. Para empezar, quiere cumplir su sueño de triunfar en el Bayern, y acabar de convertirse en uno de los mejores futbolistas del equipo. Y, en caso de hacer las maletas, no ha tenido ningún tipo de inconveniente a la hora de asegurar que el equipo donde le encantaría jugar en algún momento de su carrera es el Real Madrid, como hizo Toni Kroos. Es decir, el eterno rival del Barça.
"El Bayern es un club muy, muy grande. Jugar aquí es un sueño. Pero algún día me gustaría firmar por el Real Madrid: es el club de mis sueños, que quede entre nosotros", fueron las declaraciones del futbolista bávaro.
El Barça, obligado a olvidarse de Karl
Así que, viendo que el deseo de Karl es el de aterrizar en el Santiago Bernabéu en algún momento de su carrera, en el Barça se han tenido que olvidar por completo de su posible incorporación.
Pero, como señalan en ‘Bild’, nunca se puede decir que es imposible…
