Cargando...

Hansi Flick esperaba encontrar en Pedri y Rodri la respuesta para dominar en el Clásico, pero el Barça volvió a quedarse sin continuidad cuando el rival elevó la presión. El Real Madrid incomodó demasiado a sus dos referencias en la medularo y consiguió que muchas posesiones terminaran en pérdidas, pases atrás o acciones sin profundidad. La derrota deja una preocupación importante, ya que los jugadores llamados a ordenar al equipo tampoco lograron darle la tranquilidad que necesitaba.

En este sentido, el problema fue la dificultad para enlazar pases que obligaran al Madrid a retroceder. Con una presión orientada al hombre, el conjunto blanco redujo el tiempo para decidir y convirtió cada recepción en una disputa. Pedri y Rodri no consiguieron escapar con suficiente frecuencia de esa vigilancia. El Barça tenía el balón por momentos, pero le costaba utilizarlo para cambiar el ritmo y encontrar ventajas.

El Barça necesitaba apoyarse en ellos y no pudo

La lentitud permitió al Real Madrid mantener sus marcas y llegar preparado a demasiados pases. Cuando Rodri recibía sin una salida clara o Pedri encontraba un rival encima, la jugada perdía velocidad. Los defensas tampoco disponían de un apoyo que les permitiera avanzar con confianza. Esa falta de continuidad fue dando vida al equipo blanco, que podía presionar sin tener que perseguir largas secuencias de circulación azulgrana.

EuropaPress 7836066 pedri of fc barcelona looks on during the spanish league laliga ea sports (1)

De esta manera, la responsabilidad de ambos crece por el peso que tienen en el equipo. Pedri sí encontró una acción importante en el gol de Raphinha, pero esa intervención no se tradujo en un dominio sostenido. El Barça necesitaba que su influencia apareciera durante muchos más minutos para someter a un Real Madrid que siempre pudo contenter a los de Flick.

Flick necesita recuperar el mando del centro del campo

Para Flick, la dificultad está en que sus principales organizadores también necesitan ayuda. Si los compañeros permanecen vigilados y nadie rompe una marca, el pase fácil desaparece. Sin embargo, Rodri y Pedri deben aportar más movilidad, precisión y rapidez para evitar que la presión rival determine cada decisión. Su jerarquía exige que sean capaces de encontrar respuestas cuando el partido deja de ofrecer espacios cómodos.

Así pues, el Clásico confirma una tarea urgente para el entrenador: conseguir que su pareja de referencia vuelva a hacer jugar al Barça. Ante el Madrid, las pérdidas y las posesiones lentas impidieron construir esa superioridad. Flick necesita mucho más de Pedri y Rodri, porque cuando ninguno consigue imponer el ritmo, todo el equipo termina jugando al que propone el rival.