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Leandro Cabrera le ha dado a Éder Sarabia un motivo de peso para empezar su etapa en el Espanyol contando plenamente con él. El central decidió la victoria ante el Villarreal con su gol y acompañó esa aparición ofensiva con una actuación defensiva convincente. Sergio García dirigió al equipo desde el banquillo, mientras el nuevo entrenador observaba desde el palco un partido que refuerza la candidatura del uruguayo.

La llegada de un técnico que quiere construir desde atrás plantea una exigencia para Cabrera al mejorar su aportación con el balón. Sin embargo, lo ocurrido en La Cerámica obliga a valorar también lo que ofrece sin él. Su capacidad para defender el área y responder en un encuentro complicado constituye un argumento para mantenerlo entre las referencias, junto a un Roberto Fernández que sigue teniendo un gran peso en ataque.

Un gol decisivo y una defensa que respondió

En este sentido, el triunfo dejó una imagen significativa, ya que Bryan Zaragoza puso el centro y Cabrera apareció dentro del área para marcar el único tanto del encuentro. Fue una intervención decisiva cuando el Espanyol necesitaba convertir su mejoría en puntos. Después, el conjunto blanquiazul consiguió proteger la ventaja y cerrar una victoria que permite empezar con confianza tras una semana especialmente complicada para el equipo.

Vila real Espanyol (2)

La actuación del central tuvo valor más allá del marcador. La Grada destacó que compensó algunas inseguridades con balón mediante su trabajo defensivo. Esa combinación resume el debate que tendrá Sarabia: exigirle una mayor precisión en la salida y, al mismo tiempo, aprovechar su experiencia para sostener al equipo. En una plantilla necesitada de estabilidad, prescindir de esa aportación exigiría encontrar una respuesta mejor.

Sarabia recibe argumentos para mantener a Cabrera

De esta manera, el uruguayo gana fuerza para convertirse en uno de los pilares del proyecto. Sarabia tendrá que introducir sus ideas, pero puede apoyarse en jugadores que ya han demostrado capacidad para competir bajo presión. La construcción del nuevo equipo también pasa por conservar certezas. Cabrera acaba de ofrecer una importante: puede ayudar a ganar un partido cerrado desde las dos áreas.

Así pues, el central sale reforzado de Villarreal y con argumentos para reclamar continuidad al lado de Roberto entre los hombres importantes. Su puesto dependerá del rendimiento y de cómo se adapte a las nuevas exigencias, pero esta actuación eleva el punto de partida. Sarabia tiene ahora una razón deportiva para darle protagonismo: respondió cuando el Espanyol más necesitaba una reacción.