La situación de Raphinha ha cambiado por completo durante el Mundial. El brasileño sufrió una lesión muscular con su selección y su presencia en los octavos de final está seriamente comprometida. Hansi Flick, que siempre lo había considerado una pieza imprescindible, empieza ahora a contemplar un escenario que hace unas semanas parecía imposible como aceptar su venta si llega una oferta cercana a los 60 millones de euros.
El problema no es únicamente esta lesión. En el Barça preocupa que Raphinha haya acumulado varios percances físicos durante la temporada y que su cuerpo tenga dificultades para soportar otro curso tan exigente. Flick necesita extremos capaces de presionar, repetir esfuerzos y estar disponibles casi siempre. Si el brasileño vuelve a encadenar lesiones de media y larga duración, el equipo perdería una de sus principales armas ofensivas.
La continuidad ya no está garantizada
Hasta ahora, Flick había frenado cualquier posibilidad de salida porque valora el perfil del crack brasileño. Raphinha entiende perfectamente el sistema, ayuda en defensa y aparece en partidos importantes. Sin embargo, la lesión sufrida con Brasil ha reabierto el debate. El técnico empieza a pensar que mantenerlo también implica asumir un riesgo físico demasiado elevado para una plantilla que necesita regularidad.

Una oferta de 60 millones permitiría al Barça recuperar una cantidad importante y buscar un sustituto más joven, explosivo y disponible. El club no quiere regalarlo, pero tampoco descarta aprovechar el mercado antes de que una nueva lesión reduzca su valor. La decisión dependerá de su recuperación, de las propuestas que lleguen y del perfil que pueda encontrarse para ocupar su sitio.
Flick quiere un extremo más fiable
El entrenador no ha perdido la confianza en Raphinha, aunque ya no considera intocable su continuidad. Su prioridad es contar con jugadores que puedan sostener la presión alta y participar durante toda la temporada. Si aparece un extremo con capacidad para jugar con frecuencia, generar cifras ofensivas y adaptarse rápidamente al modelo, Flick aceptaría estudiar el cambio.
Raphinha quiere seguir y tiene contrato en vigor, pero las últimas noticias han modificado el escenario. La lesión complica su Mundial y aumenta las dudas sobre su resistencia para el próximo curso. Por eso, una venta por 60 millones ha dejado de ser una posibilidad remota. Flick todavía espera recuperarlo, pero ya admite que el Barça debe escuchar ofertas si encuentra un reemplazo capaz de estar disponible con mucha más continuidad. El rendimiento inmediato decidirá su futuro en Barcelona.