Luis Enrique no quiere esperar al próximo verano y, después de asegurar su continuidad en París, ya ha puesto sobre la mesa una petición capaz de golpear directamente al Barça: ir con todo a por Julián Álvarez en enero. El técnico considera que el argentino es el delantero que puede completar definitivamente su proyecto y ha pedido al PSG preparar una ofensiva cercana a los 150 millones de euros. En el Barça preocupa especialmente porque Julián sigue siendo el gran nueve que quieren vestir de azulgrana.
La operación tendría además un componente especialmente doloroso para Joan Laporta. El Barça lleva mucho tiempo trabajando alrededor del argentino y confiaba en mantener abierta la posibilidad de incorporarlo, ya fuera este enero o posteriormente. Pero Luis Enrique sabe que el margen económico azulgrana es limitado y quiere aprovechar precisamente esa debilidad para adelantarse antes de que puedan reaccionar.
Luis Enrique quiere a Julián como gran pieza de su proyecto
El entrenador ve en Julián un delantero prácticamente perfecto para su modelo. Presiona, puede jugar como nueve, moverse por detrás de otro atacante y participar constantemente en la construcción. No es únicamente un goleador de área, sino un futbolista capaz de intervenir durante todo el partido y adaptarse a diferentes planteamientos para el ataque parisino.

Por eso, el PSG estaría dispuesto a realizar una inversión extraordinaria. La cifra de 150 millones marcaría una operación difícil de igualar para prácticamente cualquier competidor y todavía más para un Barça obligado a vigilar cada movimiento por el Fair Play financiero. En París entienden que una propuesta contundente en enero puede evitar una negociación larga.
El Barça sabe que enero puede decidirlo todo
Para el Barça, el peligro es claro. Flick lleva tiempo esperando la llegada de un delantero centro de máximo nivel y Julián es uno de los nombres que más convencen tanto deportiva como internamente. Perderlo ante el PSG obligaría a cambiar por completo la planificación futura.
Luis Enrique quiere aprovechar el momento. Con su continuidad asegurada, pretende recibir ahora un respaldo importante en el mercado y Julián encabeza su lista de prioridades. Si el PSG acepta acercarse a esos 150 millones, Laporta tendrá muy poco margen para competir. El Barça esperaba administrar sus recursos y esperar el momento adecuado para atacar el fichaje. Luis Enrique quiere impedirlo: cerrar a Julián en enero y convertir uno de los grandes sueños azulgranas en el siguiente golpe del PSG.