Vinicius salió del duelo ante Japón con una sensación algo incómoda a pesar de la victoria de la verde amarela. El extremo dejó algunas acciones de calidad, estuvo cerca de marcar y participó en la reacción de Brasil, pero no consiguió decidir el primer gran partido eliminatorio del Mundial. La victoria llegó gracias a Casemiro y Martinelli, mientras su impacto quedó por debajo de lo esperado.
El brasileño había firmado una fase de grupos brillante, con cuatro goles, pero ante un rival organizado volvió a aparecer una duda habitual en él. Cuando dispone de espacios resulta devastador; cuando debe atacar una defensa cerrada, su influencia puede reducirse. En el Real Madrid observan esa irregularidad mientras estudian una posible venta que hace meses parecía impensable.
El partido reabre el debate sobre su condición de intocable
Vinicius disputó los noventa minutos y protagonizó la ocasión individual más clara de Brasil tras el descanso. Superó rivales dentro del área, pero su disparo fue desviado por Zion Suzuki y terminó golpeando el poste. Fue una jugada magnífica, aunque insuficiente para asumir el protagonismo que se esperaba del principal atacante brasileño.

El contraste con Martinelli resultó significativo. El extremo del Arsenal entró desde el banquillo y marcó el gol decisivo en el minuto 95, convirtiéndose en el héroe de la clasificación. Esa aparición refuerza la idea de que Brasil dispone de alternativas capaces de resolver partidos y que el peso ofensivo no depende únicamente del futbolista del Real Madrid.
Mourinho puede aceptar una venta si llega una oferta enorme
José Mourinho valora el desequilibrio de Vinicius, pero quiere un ataque más ordenado, disciplinado y compatible con el resto de estrellas. Si llega una propuesta extraordinaria desde Arabia Saudí o la Premier League, el club podría considerar que es el momento adecuado para vender, financiar varios fichajes y reorganizar el frente ofensivo sin perder competitividad.
La realidad es que un partido no borra sus cuatro goles en el Mundial ni convierte a Vinicius en prescindible. Sin embargo, la eliminatoria ante Japón mostró que puede participar sin dominar y que Brasil encontró la victoria a través de otros nombres. El extremo empieza a sospechar que el Real Madrid asumiría su salida si aparece una oferta difícil de rechazar. Ya no se trata de expulsarlo, sino de aceptar que su marcha podría ser deportiva y económicamente manejable. Ese cambio altera completamente su posición interna.