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Hansi Flick está harto de que los parones internacionales terminen convirtiéndose en un problema para el Barça. La lesión de Raphinha con Brasil, aunque no sea grave, ha vuelto a encender todas las alarmas dentro del cuerpo técnico y el entrenador alemán quiere endurecer el control sobre la gestión de minutos cuando sus futbolistas se marchen con sus selecciones. La consigna será clara, ya que hay que dosificar más, comunicar cualquier molestia y evitar riesgos innecesarios.

Flick entiende perfectamente que los jugadores quieran competir con sus países, pero considera que existe una diferencia entre disputar un partido decisivo y asumir cargas excesivas en amistosos o encuentros de poca trascendencia. El técnico quiere que todos tengan claro cuál es el plan físico diseñado desde Barcelona y espera que se respete también cuando abandonen temporalmente el club.

Raphinha ha sido el último aviso

El caso del brasileño ha terminado de colmar la paciencia de Flick. Raphinha regresó con molestias después de jugar con Brasil y, aunque el problema no parece serio, en el Barça entienden que cualquier lesión evitable puede alterar semanas enteras de planificación. Más aún cuando se trata de uno de los futbolistas más importantes del ataque.

Raphinha disputant un partit amb el Brasil

Por eso, Flick quiere que los internacionales sean mucho más prudentes. Si llegan a una concentración con molestias, deben comunicarlo. Si acumulan demasiados minutos, tienen que saber cuándo bajar el ritmo. Y si existe un plan específico de cargas, el entrenador espera que no se ignore simplemente por tratarse de la selección.

El siguiente que se salte el plan puede perder minutos

Hansi Flick sabe que no puede decidir las alineaciones de cada combinado nacional, pero sí puede actuar cuando los jugadores regresan. Si considera que alguno ha asumido riesgos innecesarios o ha incumplido las pautas marcadas por el club, está dispuesto a modificar su gestión de minutos e incluso dejarlo fuera del once durante algunos partidos. No sería un castigo por representar a su país, sino una manera de proteger la plantilla y evitar que un mismo problema se repita constantemente.

El Barça necesita especialmente a sus jugadores importantes disponibles durante los tramos decisivos de la temporada. Cada lesión altera rotaciones, obliga a sobrecargar a otros futbolistas y puede romper dinámicas. Por eso, después de Raphinha, el mensaje de Flick será mucho más contundente. Quiere internacionales comprometidos con sus selecciones, pero también conscientes de que su cuerpo pertenece al día a día del Barça. El siguiente que no respete el plan físico puede encontrarse con consecuencias cuando vuelva.