El Barça sigue dando forma a su importante planificación de cara a las próximas temporadas y ya hay una decisión importante tomada en la delantera, punto en el que debe haber una mayor inversión de cara al próximo curso. Deco, junto a Hansi Flick, ha definido el perfil que quiere para reforzar el ataque, y eso implica descartar nombres que parecían los grandes objetivos del mercado, pero que por su precio se han ido alejando.
La realidad es que ni Harry Kane ni Erling Haaland entran ya en los planes del club, al menos si no se ponen muy a tiro. Ambos se consideran operaciones prácticamente imposibles en este momento económico en el que se encuentra el club. Por lo que se han tenido que analizar alternativas más interesantes en este aspecto.
Asllani, la apuesta del Barça
Y es que el elegido es Fisnik Asllani, un perfil muy distinto al de las grandes estrellas mediáticas, pero que encaja mejor en la idea deportiva del club. Deco y Flick creen que es la opción más equilibrada para liderar el ataque en los próximos años. De este modo, el Barça apostaría por un delantero joven, con margen de crecimiento y un coste mucho más asumible que los demás. La intención sería la de apostar por un talento menos contrastado, pero de altísimo potencial.

Además, dentro del club consideran que su encaje es mejor incluso que el de otras alternativas como Julián Álvarez, cuyo perfil no termina de convencer del todo para el rol que buscan y por como puede acabar chocando con la evolución natural de Lamine Yamal.
Un cambio de estrategia en el mercado
La decisión refleja un giro claro en la política de fichajes de Deco. De esta forma, el Barça deja de lado los grandes nombres para centrarse en perfiles que puedan crecer dentro del proyecto y que son asumibles de verdad. El contexto económico obliga, pero también hay una convicción deportiva detrás. Flick quiere un delantero que se adapte al sistema y no condicione el desarrollo de otros jugadores clave.
En este escenario, la apuesta por Asllani se interpreta como una decisión estratégica y con la vista puesta en el medio y largo plazo. Así pues, el Barça ya tiene elegido a su próximo delantero de referencia. No será una superestrella consolidada, sino una apuesta de futuro. Porque en el nuevo proyecto, el crecimiento interno pesa más que el impacto inmediato.